Significa: el pequeño Tetzcoco o querido Tetzcoco, sin embargo el vocablo “tzin” en náhuatl refiere respeto o afecto, por lo que se entendería como “lugar hermoso y apreciado”.
Ixtapan en náhuatl significa: Lugar donde hay sal, alude a este hecho y destaca la importancia que la explotación de este recurso natural tenía desde época prehispánica.
Llamada localmente: el cerro de los ídolos, significa: lugar donde se adora a Malinalxóchitl, diosa mexica responsable de la hechicería y otras artes oscuras, hermana de Huitzilopochtli.
Se desconoce el origen del nombre de Los Melones; una tradición oral menciona que este debe su designación a la semejanza entre el chilacayote y el melón, dado que aquél crecía de manera silvestre y abundante en el sitio arqueológico. A Los Melones también se le conoce como Ahuehuetitlán (donde abundan los ahuehuetes, en lengua náhuatl) y se supone que allí se levantaba uno de los palacios del rey Nezahualcóyotl.
El nombre de Huexotla proviene del náhuatl y su significado en lengua castellana ha sido interpretado como: lugar donde hay sauces.
Recibe este nombre porque ahí vivió el señor Manuel Conde, a mediados del siglo XIX, anteriormente formó parte de la hacienda El Prieto, construida en el siglo XVI.
Proviene del náhuatl, del vocablo chimalli que significa “escudo”, de la partícula posesiva hua y de la terminación can, que indica “lugar”, “lugar donde tienen escudos”.
Acozac es conocido como Ixtapaluca que en náhuatl significa “en el camino de lajas”, se le otorgó el nombre de Acozac por encontrarse en los terrenos de la antiguamente Hacienda de Acozac.
El nombre de Yohualichan ha sido interpretado como La casa de la noche, designación de origen nahua que quizá esté asociada a la profusión de cavernas en la región, las cuales pudieron ser el modelo, estilizado, de los nichos que caracterizan a las estructuras en el sitio.
Tepexi significa en náhuatl: roca partida o escarpada. Proviene de los vocablos Tetl, piedra y Pexic, partir o cortar.
AEl nombre de Tepapayeca puede tener dos significados, según “La Indonimia Geográfica de Puebla” viene del náhuatl tepapa, modificación de tepan que significa “en las piedras”; la otra raíz es yeca, verbo que equivale a pisar, del que se hace el sustantivo “suelo”, así se traduciría “suelo cercado de tapias de piedra”.
Aunque es un sitio que se conoce desde la década de los 40´s., es hasta 1993 que se menciona con el nombre oficial de Tamtoc. El registro lo realiza el arqueólogo Patricio Dávila Cabrera el 10 de agosto de 1995 con información recuperada por bibliografía, fotointerpretación e informantes.
El nombre Tepeapulco (“Junto al gran cerro”), está formado por las raíces Tepetl, que significa “cerro”, Pul o Pol, que significa “grande”, y Co que significa “en” o “junto”. Otra manera de nombrar al sitio es Xihuingo.
Se trata de un sitio de la cultura Xajay que se desarrolló entre el año 300 y 1100. Aparentemente es el heredero de la cultura Chupícuaro del Preclásico del Bajío y relacionado con el origen de los otomíes del Valle del Mezquital. El sitio está sacralizado a Otontecutli, el Dios del Fuego Viejo, advocación otomí.
El sitio fue bautizado por Ignacio Bernal como Dainzú, al enterarse de que los pobladores de la zona le conocían con un nombre similar a Dannizhú, refiriéndose en lengua zapoteca a “cerro de órganos”
El topónimo de esta Sierra se relaciona con el nombre de un “Pueblo de Visita”, pequeña capilla temporal fundada en la parte más alta de estas montañas y que estaba bajo la jurisdicción de la Misión Jesuita de San Ignacio Kadakamaang.
El término hace referencia a los restos quemados encontrados en el lugar al extraer piedra para la construcción de la hacienda.
La Zona Arqueológica Cerro de las Ventanas debe su nombre a un muro de mampostería de manufactura prehispánica, el cual tiene orificios que semejan ventanas. Se construyó sobre el frente de roca en la peña más alta del cerro, y se aprecia desde el valle."
El nombre de esta zona arqueológica, proviene de su descubrimiento en los terrenos de un antiguo rancho denominado Alta Vista o Buena Vista, muy cerca del poblado minero Chalchihuites, esta última palabra es un vocablo de origen náhuatl Chalchihuitl que significa piedra verde.
Tecoaque proviene del vocablo náhuatl cuyo significado ha sido interpretado como “lugar en donde se comieron a los señores o dioses”. De acuerdo con las fuentes históricas, antes de la conquista española el sitio era llamado Zultepec, por lo que, en el año 2001, el Dr. Enrique Martínez Vargas propuso el cambio de nombre de “Tecoaque” a “Zultepec”..