• La pintura donada por la familia Pignatelli Aragona Cortéz, descendiente del explorador español, se encuentra en la primera sala
• Es posible que sea copia de un original de cuerpo entero, el cual la historiografía sitúa en el Hospital de Jesús Nazareno, en la Ciudad de México, ca. s. XVII
El Museo Nacional de Historia (MNH), Castillo de Chapultepec, incorporó a su acervo un retrato histórico de Hernán Cortés, donado al recinto por la familia Pignatelli Aragona Cortéz, descendiente del capitán extremeño, el cual complementa el discurso de su primera sala, Dos continentes aislados, pues se trata de un personaje que “torció las líneas del devenir de la cultura occidental”.
Así lo informó el director del MNH, espacio museístico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Salvador Rueda Smithers, durante la ceremonia de donación de la pintura, la cual también encabezó Ascanio Pignatelli y el cineasta e investigador Miguel Gleason, gestor de este acto.
Cabe recordar que, a través de la colaboración conjunta de las secretarías de Relaciones Exteriores y de Cultura del Gobierno de México, en febrero de 2024, en el Consulado General de México en San Francisco, California, Estados Unidos, se concedió al patrimonio nacional dicho óleo sobre tela que, durante varias generaciones, fue parte de la colección de la familia citada.
Ascanio Pignatelli Aragona Cortéz consideró que ese cuadro que vio desde niño en la residencia familiar, envuelto en leyenda para sí mismo, ahora se encuentra en un sitio donde trasciende el ámbito privado, para apelar al propio devenir del pueblo mexicano.
Al agradecer este gesto, encaminado a “reconciliar la realidad con el alma de los mexicanos vivos”, el historiador Salvador Rueda no evadió las controversias en torno a este personaje, que encabezó el combate a las ciudades gemelas de Tenochtitlan y Tlatelolco, en 1521, y la conquista de lo que sería el virreinato de Nueva España.
De haberse considerado héroe durante los siglos XVII y XVIII, en las siguientes tres centurias Hernán Cortés Monroy ha oscilado “entre la admiración y la antipatía, entre la caballerosidad y la caricatura ideológica. Es obligación del Museo Nacional de Historia mantener la memoria, y eso implica imparcialidad y buen juicio.
“Como todo ser humano, el claroscuro fue su vida. Fue el fundador del cuerpo político básico, el Ayuntamiento, en 1519; pero también conquistador audaz y se le juzga como guerrero eterno. Sería capitán general y quiso —infructuosamente—administrar la ley en sus territorios; ganó fama, pero nunca tuvo el poder político que buscó”, sostuvo el titular del MNH.
Explicó que el principal elemento del óleo no es Cortés en sí, quien aparece retratado en la mediana madurez, alrededor de los 32 años, sino el escudo de armas del Marquesado del Valle de Oaxaca que se observa en una de las esquinas, el cual le fuera concedido por Carlos I de España, en marzo de 1525. Para las costumbres políticas hispanas, la heráldica era una herramienta insustituible de ascenso social.
En el diseño, sobre un campo negro, aparece la corona del tlatoani Moctezuma por encima de las de Cuitláhuac y Cuauhtémoc. Alrededor del escudo, las cabezas de siete señores de ocho lugares, truncadas y encadenadas: Tacuba, Texcoco, Coyoacán, Tlatelolco, Xochimilco, Churubusco, Chalco e Iztapalapa, más una filacteria con el lema: El Señor juzgó en sus actos y fortaleció mi brazo, escrito en latín.
No obstante, “a la composición del escudo cortesiano le rodearía la fatalidad o, mejor dicho, la paradoja de la historia. Porque al paso del tiempo, uno de ellos, Cuauhtémoc, sería la causa de la última desventura política de Hernán Cortés, al enterarse el monarca español de la muerte del tlatoani por juicio sumario, lo que agriaría la relación entre ambos”.
Rueda Smithers agradeció a los equipos de las áreas de Restauración, Difusión, Museografía y Depósito de Colecciones del MNH, el cuidado de la pieza, posible copia de algún original de cuerpo entero que la historiografía sitúa en el siglo XVII y en el Hospital de Jesús Nazareno de la Ciudad de México, donde reposan los restos de Cortés.
Al respecto, Miguel Gleason recordó que, en 2019, logró reunir a Ascanio Pignatelli y a Federico Acosta Ruiz-Peinado, en ese mismo lugar, donde sus antepasados, Cortés y Moctezuma II, se encontraron por primera vez, cinco siglos atrás. De ese momento surgió su documental El Reencuentro. 500 años Moctezuma y Cortés, que demuestra la fuerza de un abrazo como símbolo de reconciliación con la historia.
---oo0oo---
Síguenos en:
Facebook: @INAHmx
X Corp: @INAHmx
Instagram: @inahmx
YouTube: INAH TV
TikTok: @inahmx
Sitio web: inah.gob.mx