Plaza de los Altares: El corazón ritual de El Chanal
El Chanal, en Colima, es uno de los sitios más importantes del periodo Posclásico del occidente mesoamericano por su arquitectura única, su ubicación, su temporalidad y su extensión territorial. La ciudad se asentó en ambas márgenes del río Colima, en terrenos que hoy pertenecen a los municipios de Villa de Álvarez y Colima, y llegó a abarcar más de 180 hectáreas.
Aun cuando buena parte de los vestigios se encuentran sepultados, es posible apreciar edificios ceremoniales estrechamente relacionados entre sí: templos, palacios, altares y una cancha de juego de pelota. Alrededor del núcleo ceremonial se distribuyen plataformas habitacionales con escalinatas de acceso, cada una organizada en torno a una pequeña plaza.
En esta imagen, podemos observar la llamada Plaza de los Altares, que se extiende en un espacio abierto y que, probablemente, se relacionaba con los ritos que se efectuaban en sus altares. El altar circular que se muestra aquí ofreció interesantes evidencias, pues de su interior se recuperaron un total de 19 entierros y seis en su parte exterior.
Edificado en honor a Ehécatl, este espacio funcionó como cementerio. No obstante, a diferencia del patrón funerario común de la época, con cuerpos flexionados o sedentes envueltos en fardos, aquí los individuos fueron cremados, con evidencias de exposición a temperaturas de entre 300°C y 900°C.
Debido a su ubicación al interior del elemento arquitectónico, y a la manera en que fueron preparados los cuerpos, se infiere que se trató de personajes de alto rango, como sacerdotes o jugadores de pelota, a quienes se les asignó un lugar digno para ser venerados.