La viejada: presencia Huasteca en la FILAH
En la Huasteca, el Xantolo —celebración de Todos Santos— articula un tiempo ritual en el que la memoria de quienes han muerto adquiere una dimensión colectiva. La música, la danza, las ofrendas y los recorridos por las comunidades forman parte de un entramado festivo cuya continuidad depende, en buena medida, de la participación y transmisión de conocimientos dentro de cada comunidad.
En este contexto se inscribe la viejada, expresión dancística asociada con las celebraciones de Xantolo. Los danzantes, caracterizados mediante máscaras y personajes, recorren los espacios comunitarios al ritmo de conjuntos tradicionales de la región. El gesto, la música y el movimiento no funcionan de manera aislada: construyen una práctica compartida en la que intervienen músicos, danzantes, artesanos, familias y espectadores.
La viejada también permite observar cómo una tradición se conserva precisamente porque permanece en uso. Cada generación recibe repertorios musicales, formas de danza, maneras de confeccionar máscaras e indumentaria y conocimientos sobre el desarrollo de la fiesta; al mismo tiempo, los incorpora a las circunstancias de su propio tiempo. Su continuidad, por ello, no depende de reproducir invariablemente el pasado, sino de mantener activa la transmisión comunitaria que le da sentido.
Desde Tantoyuca, Veracruz, la Cuadrilla “La Pedrera” comparte esta expresión en el XXII Foro Internacional de Música Tradicional, realizado en el marco de la 37 FILAH. Su presencia en el Museo Nacional de Antropología acerca al público a una práctica en la que música y danza son también formas de conocimiento: modos de recordar, de reunirse y de reconocer la pertenencia a un territorio cultural.