Jugador de pelota de Jaina: el ritual maya en movimiento
Las múltiples figurillas de jugadores de pelota halladas en monumentos escultóricos y contextos funerarios nos brindan una idea no solo sobre la indumentaria ritual utilizada durante la práctica de esta actividad; también nos permiten acercarnos más al conocimiento sobre su dimensión simbólica y social, y a su papel en la cosmovisión mesoamericana como acto religioso, político y de mediación entre el mundo humano y el panteón sagrado.
Esta figurilla de cerámica, originaria de Jaina, en Campeche, representa a un personaje en una postura dinámica para golpear la pelota, hincado sobre la rodilla izquierda, con la izquierda ligeramente extendida, el brazo derecho extendido y suavemente levantado, mientras flexiona el izquierdo sobre el protector.
Con medidas que no rebasan los 15 centímetros y un peso inferior a 500 gramos, el nivel de detalle de su vestuario es prodigioso: muestra un faldellín de algodón o piel alrededor de la cintura, ajustado mediante un cinturón grueso, elaborado quizás con algodón o fibras vegetales y presumiblemente forrado de cuero, además de su respectivo protector de caderas, acompañado por muñequeras, rodilleras y sandalias. Porta también un tocado, orejeras circulares y collar, indicadores de estatus y de la carga ritual del juego.
La pieza, que forma parte de la colección arqueológica del Museo Nacional de Antropología, ejemplifica el canon de representación del jugador maya del periodo Clásico Tardío (600-900) y nos sitúa en un momento de florecimiento de las ciudades mayas de la península de Yucatán y la práctica del Juego de Pelota.