Geografía sagrada: cartografía de la resistencia
A lo largo del cauce del río San Pedro Mezquital, desde las sierras de Durango y Zacatecas hasta su encuentro con las llanuras costeras de Nayarit, se despliega una red de santuarios que dan forma a la geografía sagrada de los pueblos wixárika y náayeri.
En 2014, comunidades wixárika, náayeri, mexikameh y o’dam, emprendieron la defensa de este territorio frente a un proyecto hidroeléctrico que amenazaba con transformar profundamente estos espacios rituales.
En este contexto, en 2017 el fotógrafo Alfredo Martínez Fernández documentó una velación en el santuario de Keéyasta —Huenamuuna en lengua náayeri—, realizada como un acto de resguardo espiritual del río. De esta forma, su lente preserva la memoria de una tradición que se encontraba en riesgo de desaparecer.
Con el consentimiento de las comunidades y el acompañamiento del arqueólogo Francisco Samaniega y la organización Nuiwari A.C., el proyecto fotográfico se extendió a otros sitios de profundo significado, como Muuchatena y Tatei Haramara, revelando una cartografía ancestral donde naturaleza y ritualidad se entrelazan.
Esta imagen, en la que se aprecia el ritual en torno al fuego, revela la profunda riqueza espiritual de los pueblos wixaritari y náayeri, así como la continuidad de sus prácticas, hoy reconocidas y protegidas como parte del Patrimonio Mundial por la UNESCO.