Ex Convento de San Nicolás de Tolentino: tesoro agustino del Valle del Mezquital
La edificación del Convento de San Nicolás de Tolentino dio comienzo hacia 1550, a pocos años de haberse fundado Actopan, en el actual estado de Hidalgo, cuando un grupo de frailes agustinos se estableció en la región del Valle del Mezquital.
Bajo la dirección de fray Andrés de Mata, representa uno de los conventos agustinos de mayores dimensiones que aún se preserva. En él, se usaron materiales locales como piedra, arena y madera, para levantar muros de mampostería con argamasa.
Su exterior destaca por un estilo sobrio con una torre monumental estilo mudéjar, rematada por almenas que flanquean la portada principal, con una elegante fachada de piedra labrada con friso, columnas estriadas, medallones y casetones.
No obstante, uno de sus mayores atractivos es la capilla abierta, cuya bóveda de cañón se eleva a 17 metros de altura, decorada en su interior con frescos que narran escenas del Génesis y el Juicio Final, testimonio visual de los mensajes religiosos que los frailes implementaron para la evangelización de los otomíes.
El acervo que resguarda el ahora museo de arte religioso se compone de finas imágenes elaboradas con técnicas como estofado en madera, pasta de caña de maíz y óleo sobre tela: esculturas y pinturas de caballete de los siglos XVI al XIX que forman parte de nuestro preciado patrimonio cultural.