Ex Convento de San Francisco de Asís, Tepeaca: donde se ocultan los ángeles
Con muros gruesos y traza defensiva, propia de los primeros conventos del virreinato, el Ex Convento de San Francisco de Asís, en Tepeaca, Puebla, es una de las fundaciones franciscanas más antiguas del país. Levantado cerca de 1530 sobre la entonces llamada Villa de Segura de la Frontera, concluyó su construcción en 1593, con posteriores adecuaciones en los siglos XVII y XVIII.
Su arquitectura condensa esa historia transformaciones: muestra características barrocas y trazos salomónicos, además de arcos y jambas medievales y restos de pinturas florales color rojo en su fachada. Los laterales sobresalen por sus imponentes contrafuertes, rematados por los garitones que se combinan con las almenas. El portal, que funge como capilla de la Tercera Orden, muestra un bello trabajo barroco en argamasa fechado en 1721.
Destaca por los detalles descubiertos tras las obras de rehabilitación que se realizaron entre 2013 y 2014 por personal especializado del INAH en las fachadas norte y poniente, donde quedaron al descubierto imágenes ocultas por varios siglos: un ángel de mejillas sonrosadas soplando a otro querubín, un tlacuilo con palmas en mano y una figura de Cristo con las manos abiertas, que convive con chalchihuites y ondas de agua azul.
Tras pasar al clero secular en el siglo XVII, este recinto obtuvo el rango de parroquia principal de Tepeaca: un templo que nos cuenta la historia de la piedra que se convirtió en adoratorio durante el esplendor de la Nueva España.