Esplendor económico y cultural: La Antigua Hacienda de Pabellón de Hidalgo
Uno de los latifundios más fructíferos entre los siglos XVIII y XIX, la también Ex Hacienda de San Blas de Pabellón, en Aguascalientes, fue resultado de la inversión minera del zacatecano José de la Peña Durán al adquirir los sitios de Garabato y San Isidro en 1681, y se convirtió en un importante enclave en el Camino Real de Tierra Adentro, motivo por el que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2010.
Esta hacienda contaba con una de las presas más grandes del siglo XVIII en Aguascalientes, a la que se sumaba un complejo sistema de vertederos, acequias y registros que trasladaban el agua a las tierras de riego, además de contar con un molino y un conjunto de trojes.
Su templo fue apreciado como uno de los más soberbios de la región. Ostenta una capilla de amplio atrio con una media barda circundante. La fachada cuenta con una gran ventana coral, rodeada por tres nichos con columnas estípites y la torre tiene dos cuerpos. El interior es de una sola nave con techos de bóveda de arista y destaca un balcón reservado con celosía de madera en el cuerpo de la iglesia. Frente al altar, se localiza un púlpito ornamentado con casetones del siglo XVIII.
Sin embargo, al igual que otras grandes haciendas, enfrentó dificultades económicas debido al movimiento insurgente. En ese contexto, un hecho histórico del que forma parte es que en ella fue despojado Miguel Hidalgo y Costilla de su mando, cuando llegó a hospedarse en su camino hacia el norte, tras la derrota de Puente de Calderón.
Además, la introducción del ferrocarril a finales del siglo XIX representó el eventual abandono de los antiguos caminos reales, lo que afectó gravemente sus actividades. Actualmente, los espacios que formaban parte de la iglesia y de la casa grande de la hacienda albergan el Museo de la Insurgencia.