En defensa de la cultura maya: El Baluarte de Nuestra Señora de la Soledad
A fines del siglo XVII, fue construido el más grande de los ocho baluartes que forman parte de la muralla erigida para defender la villa de San Francisco de Campeche contra los piratas. La edificación del Baluarte de Nuestra Señora de la Soledad concluyó en 1692 y recibió dicho nombre en honor a la virgen protectora de los marinos.
No obstante, para 1896, el edificio se encontraba en ruinas. No fue sino hasta la época de la Revolución cuando se restauró parcialmente y se usó como bodega por las tropas federales y el gobierno estatal. A partir de 1929, quedó bajo la jurisdicción de la Secretaría de Guerra, que lo destinó como hogar para las familias de algunos oficiales.
En 1937 se inició su restauración completa y, a partir de 1958, comenzó su labor como recinto museístico, albergando primero el Museo Arqueológico de Campeche. Para 1975, cambió su contenido y se reinauguró como Museo de Historia Colonial. Un nuevo giro en 1985 lo transformó en el Museo de las Estelas, y finalmente, en 2005, se volvió sede del Museo de Arquitectura Maya, con un enfoque principalmente arqueológico.
En su interior, se resguardan importantes piezas, como el ajuar funerario procedente de la Estructura VII de la Gran Plaza de Calakmul y la escultura en piedra del Señor Pájaro Principal, además de una colección de elementos de la arquitectura y escultura maya de los estilos que florecieron en el actual Campeche: Petén, Río Bec, Chenes, Puuc.