El legado Acolhua en el Cerro de las Codornices: Zultepec-Tecoaque
Originalmente nombrado como Zultepec, «Cerro de las Codornices», la Zona Arqueológica de Zultepec-Tecoaque tiene sus primeras evidencias arquitectónicas entre 300-550 d.C., y corresponden a la presencia de población de filiación teotihuacana. Durante 700 años, la región quedó deshabitada, hasta el año 1300 de nuestra era, cuando fue repoblada por acolhuas, quienes residieron hasta 1521, cuando el lugar fue asolado y destruido por el alguacil mayor Gonzalo de Sandoval, por órdenes de Hernán Cortés.
Localizado al occidente del estado, su importancia radicó en el control de la ruta comercial entre la cuenca de México y la costa del Golfo, dominada sucesivamente por Teotihuacán, Texcoco y Tenochtitlán.
El sitio consta de tres plazas edificadas en diferentes niveles, conectadas por calzadas, pasillos y patios. En ellas, sobresale el centro ceremonial y, en su interior, el templo circular dedicado a Ehécatl-Quetzalcóatl, dios del viento, con su basamento de piedra y alfarda. En el conjunto también se rendía culto a Tláloc, Tezcatlipoca, Mictlantecuhtli y Mayahuel.
El complejo cuenta, además, con conjuntos habitacionales y un sistema de aljibes para almacenamiento de agua pluvial, donde la población ocultó las evidencias de adoración a sus deidades ante la inminente represalia hispana.
Te invitamos a conocer más sobre este importante asentamiento prehispánico y los vestigios de vida ceremonial y cotidiana en el recorrido «Senderos ancestrales: El legado Acolhua desde Tecoaque a Texcoco», con Paseos Culturales INAH, a cargo del arqueólogo Pablo M. Martínez Hernández el próximo domingo 9 de agosto. Conoce los detalles sobre precio y reserva tu lugar en: