Cobá: La gran ciudad de caminos blancos
Entre edificios y estelas con relieves de eventos memorables e inscripciones calendáricas, sobresale Cobá como una de las ciudades mayas más deslumbrantes de las tierras bajas mayas del norte, uno de los pocos asentamientos prehispánicos que mantienen su nombre original, que significa «agua picada».
Del siglo I a.C. al II d.C., su estructura consistió en pequeñas aldeas dedicadas a la agricultura y a la caza. Es hasta los siglos V y X que Cobá crece, se extiende y erige obras monumentales, caminos, estelas y paneles. En su arquitectura se reflejan influencias del estilo Petén, sin perder un marcado sello local.
Rodeada por cinco lagunas, llegó a dominar un extenso territorio y sus 50 caminos levantados, o sacbéob en maya (camino blanco), cimentaron lo que serían conjuntos ceremoniales administrativo-habitacionales, mismos que permitieron tanto el control de otros grupos como el comercio y el acercamiento político con otras urbes hacia el poniente de la península y hacia el sur con Guatemala, así como con el Golfo y centro de México.
Es a partir del año 900 o 1000 de nuestra era que entra en rivalidad con Chichén Itzá, lo que eventualmente desemboca en su derrota y confinación a un segundo plano político.