
El Santuario del Señor de Chalma, uno de los más visitados en México, ha sido un espacio sagrado con gran afluencia de peregrinos desde la época novohispana. Con raíces prehispánicas, la edificación novohispana se erige en medio de las montañas, donde se han tejido historias de milagros y leyendas. El cerro está dominado por un vasto número de cruces, y las gélidas aguas de su río purificador y reconfortante fluyen a través de él.