
Desde tiempos precuauhtemicos, Jamaica formaba parte de un sistema de canales que conectaba Xochimilco con Tenochtitlán a través de la antigua Acequia de La Viga. Esta vía acuática servía como ruta de transporte para flores, frutas y verduras que llegaban en canoas. Jamaica era una parada obligada para registrar mercancías antes de entrar al corazón de la ciudad. Hoy en día, es un barrio trabajador que sigue abasteciendo a la Ciudad de flores, plantas y arreglos. Su deliciosa gastronomía urbana le da una identidad propia, y sus espacios culturales autogestivos resisten y se entretejen en comunidad.