Museo de El Carmen. Foto: Melitón Tapia, INAH.

Por: Carmen Mondragón Jaramillo

Carmen Mondragón Jaramillo

Desde hace más de 20 años escribo sobre patrimonio cultural para audiencias no especializadas. Mi trabajo aborda temáticas relacionadas con la arqueología, biodiversidad, antropología, conservación, museos, paleontología, historia, entre otras disciplinas que ayudan a comprender que el valor de los bienes y manifestaciones culturales no está en un pasado rescatado de modo fiel, sino en la relación que dichas huellas y testimonios establecen en el presente, con las personas y con las sociedades.

El pasado fin de semana, el Museo de El Carmen fue sede del 35 aniversario de la Sociedad Mexicana de Arquitectos Especializados en Salud (SMAES), asociación que durante este periodo ha cumplido con la misión de diseñar con ética, compromiso social, conocimiento especializado e innovación, los espacios donde la vida ocurre en sus momentos más frágiles y más valiosos. 

 

La anfitriona del evento, María Amparo Clausell Arroyo, hizo una comparación entre la espacialidad de un espacio conventual como el ex colegio carmelita que alberga el recinto, y la de un hospital del siglo XXI, caracterizándose la primera por una arquitectura del ser, en tanto la segunda, por una arquitectura del funcionar: 

 

Amparo Clausell Arroyo, directora del Museo de El Carmen. Foto: Melitón Tapia, INAH.

 

“El Carmen materializa una arquitectura donde la forma de vida define el espacio, al estar diseñado para la contemplación individual y la disciplina conventual; el hospital moderno invierte esta lógica, el espacio es diseñado para optimizar procesos, tiempos y resultados.

 

“Sin embargo, ambos comparten algo esencial, son arquitecturas que buscan cuidar: el convento, desde lo espiritual; y el hospital, desde lo físico”, expresó. 

 

En su discurso a los asociados, el presidente de la SMAES, Ramiro Ortiz Treviño, recalcó que, desde su creación, ésta impulsa la colaboración y el desarrollo de la infraestructura que responda a las necesidades de la población mexicana. Esta nueva etapa, dijo, busca una mayor cercanía con sus miembros, a los que entregará reconocimientos por su compromiso.

 

Mensaje del presidente de la SMAES, Ramiro Ortiz Treviño. Foto: Melitón Tapia, INAH.

 

“Debemos reconocer a quienes tuvieron la lucidez, la visión de integrar esta sociedad. Sabemos cuándo empezamos, pero no hasta dónde seremos capaces de llegar. A 35 años, la SMAES puede estar satisfecha de ser considerada una de las asociaciones más importantes de la sociedad de arquitectos mexicanos”, manifestó.

 

Agremiados de la SMAES se dieron cita en el Museo de El Carmen, recinto icónico de la CDMX. Foto: Melitón Tapia, INAH.

 

Compártelo