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INAH lamenta el sesible fallecimiento del Investigador Emérito Ricardo Melgar. Foto: Melitón Tapia. INAH.

 

 

Esta madrugada, lunes 10 de agosto, el coronavirus ha cobrado la vida del antropólogo e historiador Ricardo Melgar Bao (Lima, 1948 - México, 2020). Todavía conmovidos por la noticia, compartimos un rápido esbozo de su trayectoria intelectual y vital.

Ricardo sobresalió como dirigente estudiantil izquierdista mientras cursaba sus estudios de antropología en la Universidad Mayor de San Marcos. Apenas obtenido su título, enseñó filosofía y ciencias sociales en la Universidad Nacional Hermilio Valdizán (1971), y poco después antropología social en la Universidad Nacional Mayor (1976).

En 1977, cuando el Perú se encontraba bajo la dictadura de Morales Bermúdez, debió exiliarse en México, junto con su mujer Hilda Tísoc, profesora de literatura y autora de una serie de biografías de mujeres peruanas. Aunque el plan de la pareja era regresar al Perú, después de cursar estudios de posgrado, México terminó por convertirse en su patria de adopción, donde nacieron sus dos hijos —Emiliano y Dahil, hoy antropólogos— y donde Ricardo desarrolló una amplia labor docente e investigativa.

En México ejerció la docencia en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, ininterrumpidamente de 1977 a 2001. Paralelamente, cursó la maestría en Estudios Latinoamericanos en la UNAM, donde fue alumno de Leopoldo Zea. Egresó primero con el título de magister y luego con el de doctor en Estudios Latinoamericanos, tras defender su tesis sobre historia del movimiento obrero latinoamericano. Ejerció la docencia en la UNAM, en las cátedras de Historia de las Ideas en América Latina y de Historia de la Cultura Latinoamericana. Además fue designado profesor investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y desde 1990 fue reconocido como Investigador Nacional (SNI/CONACyT).

Fue director del Colegio de Estudios Latinoamericanos (1990), y luego del Departamento de Estudios Latinoamericanos (1993-1995) de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Finalmente, pasó al área de investigación en el Centro INAH Morelos, con sede Cuernavaca, ciudad en la que residió desde la década de 1990.

Publicó un centenar de artículos en revistas mexicanas como el Boletín de Antropología Latinoamericana, Cuadernos Americanos, Nuestra América, Convergencia, Cuicuilco, memoria y Nuestra América; así como en Márgenes (Lima), Thule, Humania del Sur (Venezuela), Tareas (Panamá), Agua (Huancayo), Políticas de la Memoria (Buenos Aires), Izquierdas (Santiago de Chile), Revista complutense de historia de América, etc. Asimismo, durante varios años integró el comité editor de Memoria, la revista del CEMOS y el Comité Académico de Políticas de la Memoria (Buenos Aires). En 2009, fundó la revista digital Pacarina del Sur, de la que fue director e inspirador.

También publicó alrededor de 20 libros, en los cuales, desde la perspectiva cultural del antropólogo, abordó la historia del movimiento obrero y de las izquierdas latinoamericanas, sensible a las dimensiones simbólicas de las ideologías políticas y a las representaciones imaginarias; siempre atento a los exilios, las experiencias transfronterizas y la construcción de redes intelectuales.

Entusiasta del trabajo de archivo y apasionado de las hemerotecas, recuperó textos inéditos, al mismo tiempo que con sus estudios contribuyó a repensar la obra y la trayectoria de figuras clave de la izquierda latinoamericana, como Manuel González Prada, José Carlos Mariátegui, Víctor Raúl Haya de la Torre, Julio Antonio Mella, Esteban Pavletich y Ricardo Flores Magón.

Además de la veintena de libros que enlistamos líneas más abajo, en estos últimos días dejó concluidas dos obras nuevas: un diccionario biográfico del movimiento obrero y popular peruano (1848-1959), con más de dos mil entradas, y un volumen titulado Revistas de vanguardia e izquierda militante. 1924-1934.

Recibió una docena de distinciones académicas, entre ellas el Premio Leopoldo Zea, otorgado por el Instituto Panamericano de Geografía e Historia; la Medalla Rafael Ramírez, de la Secretaría de Educación Pública (México), por sus 30 años de ejercicio docente (2008); y otra de la Universidad de Santiago de Chile y la Red Internacional del Conocimiento (2013), en reconocimiento a su labor intelectual.

Quisiera añadir que, con su presencia y su calidez, Ricardo acompañó el crecimiento del Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas (CeDInCI), casi desde sus inicios. Llegó por primera vez a consultar nuestros fondos en 2003, y enseguida se sintió parte de nuestro espacio.
Desde entonces se sumó al Comité Internacional de nuestra revista Políticas de la Memoria, y participó en todas y cada una de nuestras Jornadas de Historia de las Izquierdas. Fue un difusor de la labor del CeDInCI en toda América Latina. Todos los miembros de nuestro equipo lo recordarán arribando a nuestra sede, siempre amable y sonriente, cargando en su bolso una pila de libros que había recogido en México y en Lima, para enriquecer nuestro acervo. También vamos a recordar que en su bolso siempre había lugar para una botella de pisco o de ron que, invariablemente, nos obsequiaba.

La partida de Ricardo va a dejar un enorme vacío en la vida cultural de todos los países latinoamericanos donde, abriendo caminos, fue dejando su huella. A pesar de la tristeza que nos invade, vamos a recordarlo con el sentido del humor y la amistad que tanto le gustó cultivar. Nuestros abrazos para sus hijos Dahil y Emiliano, a su compañera Marcela y a todo el equipo de la Pacarina del Sur.
 

Horacio Tarcus

 

Obras de Ricardo Melgar