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Punzón de hueso motrado por la arqueóloga Nancy Dominguez Rosas (DSA) del INAH. Foto: Mauricio Marat. INAH.

 

*** La página http://azcapotzalcoherencia.com/, es la antesala de una exposición fotográfica, la cual, eventualmente, se montará en la Casa de Cultura de la alcaldía

 

*** De forma bidimensional y en 360°, se puede apreciar una veintena de piezas que fueron registradas durante el salvamento arqueológico por el artista Jonathan Klip


 

 

Excavaciones en el Centro Histórico de Azcapotzalco trajeron a la luz una de las estructuras arquitectónicas de temporalidad prehispánica, más grandes descubiertas en esa demarcación, junto a una serie de materiales domésticos y suntuarios que, en un esfuerzo conjunto entre el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y esa alcaldía capitalina, se exhiben a través de una galería virtual.

 

La creación de la página http://azcapotzalcoherencia.com/, ha contado con el aval del INAH y el financiamiento de la Alcaldía Azcapotzalco, y es la antesala de una exposición fotográfica, la cual se montará una vez pasada la contingencia sanitaria. En tanto, dando clic a ese hipervínculo, se puede apreciar —de forma bidimensional y en 360º—, una veintena de piezas que fueron registradas durante el salvamento arqueológico por el artista Jonathan Klip.

 

La arqueóloga Nancy Domínguez Rosas, quien estuvo a cargo de las exploraciones en el popular Paseo de Las Hormigas, comenta que el proyecto “Azcapotzalco, herencia viva”, se pensó como una manera de compartir con los “chintololos” (como se autonombra la gente de esta demarcación) y todo interesado, “el valor de su cultura ancestral”.

 

Ante la postergación del montaje en la Casa de Cultura de Azcapotzalco —dijo—, se pensó en la creación de una galería virtual como vía de difusión inmediata, iniciativa que además está en consonancia con la campaña nacional “Contigo en la Distancia”, promovida por la Secretaría de Cultura.

 

De acuerdo con la investigadora de la Dirección de Salvamento Arqueológico (DSA), esta herramienta digital ha servido también para divulgar en qué consiste una investigación de este tipo, la cual se lleva a cabo antes de comenzar una obra pública, a fin de proteger el patrimonio cultural que pudiera verse afectado por la misma.

 

Recordó que los trabajos en el espacio, delimitado por la Avenida Nueva Jerusalén, inició a finales de octubre de 2019, como un rescate y supervisión de obra, sin embargo, ante la presencia de un complejo doméstico mexica ocupado hace más de 500 años, en el periodo Posclásico Tardío (entre 1455 y 1507 d.C.), el personal asignado para realizar la excavación e investigación se concentró en la protección de los hallazgos.

 

Aunque se decidió cubrir esta estructura para su protección, los objetos recuperados representan los testimonios “más cercanos”, aquellos con los que el público se puede “conectar” con el modo de vida antiguo, el cual, quizás, no dista demasiado de nuestra experiencia, toda vez que las necesidades de casa, vestido y sustento, siguen siendo las mismas.

 

La mirada de Jonathan Klip capturó los ínfimos detalles de estos enseres y herramientas: las estrías de un punzón de hueso, la arcilla tersa de platos y cajetes, la decoración limpia y geométrica de sellos y malacates, los rasgos inocentes de las figurillas antropomorfas, el brillo impecable de una navajilla prismática y el color de la mayólica virreinal.

 

Las veinte piezas retratadas son las más completas que se obtuvieron de las excavaciones, así como las más significativas por el contexto donde se hallaron y por sus características. Destaca un plato recuperado en lo que fue una zona de canales, el cual formaba parte de una ofrenda de clausura; una figurilla que representa a Cihuacóatl, deidad invocada en los partos, y una fina orejera que debió portar un gran señor o señora del lugar.

 

 Al respecto, Nancy Domínguez recordó que la plataforma doméstica (de 6 por 8 metros) y otros elementos arquitectónicos registrados en el salvamento, formaron parte de un barrio residencial mayor dentro los límites de Mexicapan, una de las dos parcialidades (la otra era Tepanecapan) en las que los mexicas dividieron a Azcapotzalco cuando la conquistaron, en 1428.

 

“El proyecto de salvamento arqueológico en Paseo de Las Hormigas concluyó el pasado 4 de abril, y fue muy rico por la diversidad de contextos prehispánicos que pudimos registrar: la mencionada área habitacional integrada por un complejo de estructuras domésticas, una zona de canales agrícolas, basureros e, incluso, una zona de entierros”.

 

Sobre esta última, la arqueóloga detalló que durante trabajos efectuados al interior del Mercado Azcapotzalco, para la construcción de una cisterna, se tuvo la oportunidad de inspeccionar el espacio y se recuperaron cinco entierros de infantes, los cuales en su inhumación fueron colocados de costado y flexionados, aunque otros no guardaban relación anatómica debido al mal estado de conservación. Asociados a los restos de uno de los individuos se encontraron huesos de un animal y un cajete tipo Texcoco del Posclásico Tardío, por lo que, tentativamente, el espacio funerario corresponde a este periodo.

 

“Pensamos que esta zona de enterramiento guarda relación con un área ceremonial, cuyos vestigios deben encontrarse hacia el sur del Paseo de Las Hormigas, es decir, debajo del mercado”, refirió.

 

Mientras, los especialistas continuarán con la fase de análisis de gabinete de este proyecto de investigación, estudiando los materiales a resguardo de la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH, los cuales, por lo pronto, se comparten libremente a través de la galería virtual como una forma de agradecimiento y compromiso con la sociedad y, en particular, con la gente de Azcapotzalco.

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