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Arqueólogo Leonardo López Luján, director del Proyecto Templo Mayor (PTM) del INAH; arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma; investigador emérito del INAH; la doctora Martha Lorenza López Mestas; Alejandro Cruz Arienza, moderador del evento, durante presentación de libro Al pie del Templo Mayor de Tenochtitlan, que tuvo lugar en la FIL Guadalajara. Foto: Edith Camacho, INAH.

 

*** El cupo del Salón Mariano Azuela, no fue suficiente para quienes querían escuchar de viva voz al arqueólogo que “resucitó” hace 41 años el Huey Teocalli

 

*** La obra de dos tomos, editados por el Colnal, recogen las investigaciones más recientes sobre el espacio sagrado de los mexicas, a cargo de 54 especialistas


 


Guadalajara, Jal.- El poder de convocatoria del profesor Eduardo Matos Moctezuma, fue evidente en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara 2019, durante la presentación de una obra colectiva que le rinde honor: Al pie del Templo Mayor de Tenochtitlan. Los 54 autores de estos ensayos que recogen las investigaciones más recientes sobre el espacio sagrado de los mexicas, reconocen la impronta del investigador emérito del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a la arqueología mexicana.


El cupo del Salón Mariano Azuela de la FIL no fue suficiente para quienes querían escuchar de viva voz a Matos Moctezuma, arqueólogo que hace 41 años comenzó a desentrañar los misterios guardados en el Huey Teocalli. Esa tarea de “director de orquesta”, en la que los músicos son arqueólogos, biólogos, químicos, físicos, conservadores-restauradores, recae ahora en su discípulo Leonardo López Luján, uno de los coordinadores de esta publicación editada en dos tomos por El Colegio Nacional (Colnal).


En el encuentro con el público lector, López Luján, director del Proyecto Templo Mayor (PTM) del INAH, refirió que los arqueólogos que trabajan en el corazón de Ciudad de México, están dedicados fundamentalmente al estudio de la civilización mexica y a los vestigios de su capital imperial, Tenochtitlan, una ciudad que abarcaba 13.5 kilómetros cuadrados y llegó a tener 200 mil habitantes, “es decir, desde aquella época era un desastre con tanta gente”.


Señaló que tan solo en el predio de las Ajaracas se han encontrado más de 60 ofrendas, descubiertas literalmente “al pie del Templo Mayor”, concentrándose hoy en día en espacios muy puntuales alrededor y al interior del Cuauhxicalco, plataforma circular donde —según las fuentes históricas— se realizaron las exequias de al menos tres gobernantes de México-Tenochtitlan: Ahuízotl, Axayácatl y Tízoc. Se trata de una hipótesis que tanto él, como Eduardo Matos, han planteado, pero que dilatará en comprobarse debido a la rigurosidad de las excavaciones.


Hizo hincapié en que el par de tomos presentados, son el resultado de estudios llevados a cabo por integrantes del PTM y del Programa de Arqueología Urbana (PAU), proyecto hermano que también fue creado por Matos Moctezuma en 1991. Ambos equipos han excavado lugares significativos como el Templo Mayor, el Cuauhxicalco, el Calmécac, el Templo de Ehécatl- Quetzalcóatl, la Cancha de Juego de Pelota y el Huei Tzompantli.


Sus avances, 39 investigaciones en total, fueron dados a conocer originalmente en el Colnal, donde se efectuaron las primeras Mesas Redondas de Tenochtitlan; y son los que ahora se presentan bajo el título: Al pie del Templo Mayor de Tenochtitlan. Estudios en honor de Eduardo Matos Moctezuma, volúmenes que a su vez también coordinó por la doctora Ximena Chávez Balderas. 


Eduardo Matos Moctezuma agradeció este libro-homenaje a los investigadores que integran el PTM y el PAU, en su mayoría, “jóvenes que ni siquiera habían nacido cuando empezamos las exploraciones en el Templo Mayor, lo que habla del impacto que ha tenido nuestro trabajo.  Es un gesto muy bello por parte de ellos".


En ese sentido, resaltó que "una de las cosas que siempre pretendimos fue, no sólo investigar y conservar, sino también difundir. No quedarnos en nuestra campana de cristal elucubrando y discutiendo, sino que debemos aportar información por todos los medios".


La doctora Martha Lorenza López Mestas, ex directora del Centro INAH Jalisco, abundó sobre los múltiples enfoques de los artículos que componen la obra: arqueología, arqueobotánica, arqueozoología, bioarqueología, geofísica, arqueomagnetismo, ciencia de materiales, conservación, iconografía e historia, disciplinas tan diversas y conectadas, como diversos y entrelazados están los componentes de cada ofrenda registrada en el Templo Mayor tenochca.


“Al menos una decena de artículos está dedicada al estudio de las ofrendas encontradas en el Templo Mayor. Por las páginas de los textos desfilan peces, estrellas de mar, aves, cocodrilos, jaguares, restos botánicos, cuchillos de pedernal, bules de tabaco, entre muchas otras cosas.


“Estos depósitos obedecen a un espacio y geografía sagrada, fueron colocados en puntos precisos del conjunto ceremonial, es decir, su centro, los ejes de las plazas y monumentos principales, así como junto a imágenes y deidades específicas”. Así —continuó—, la ofrenda se convierte en el “alma” del sitio, en un elemento estructurante de una identidad, de una conexión entre el mundo terrenal y el divino.


Para la arqueóloga, el artículo de Leonardo López Luján es importante al destacar la correlación entre la arqueología y las fuentes históricas, códices y crónicas, pues permite trazar una ruta segura, cierta, para explicarse el papel de los sepulcros de las élites de Tenochtitlan: “Por esa ruta transita este autor. Leonardo explora lo encontrado al pie de este templo, pero su altura de miras también apunta al universo mexica”.


En conclusión, “lo que demuestra esta publicación, es que el Templo Mayor ha sido, y está abordándose como una totalidad, y como un abanico que se agita y se expande, hace llegar aires frescos a la arqueología mexicana, la cual encuentra en Eduardo Matos Moctezuma, a su mejor referente. Merecido homenaje al profesor”.

 

 

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