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*** Se lleva a cabo en el marco de la XXX FILAH, para abordar experiencias académicas y profesionales en diversas áreas de la restauración

 

*** La primera conferencia estuvo a cargo de Adolfo Laborde, quien tocó el tema “Educación y patrimonio cultural de China”, país invitado a la fiesta de los libros

 


La XXX edición de la Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia (FILAH) dedicada a la memoria del pintor Francisco Toledo (1940-2019), por segundo año consecutivo abrió un espacio para reflexionar sobre los temas actuales de conservación, entre ellos, las experiencias para recuperar el patrimonio dañado por los sismos en Oaxaca, en el II Coloquio de Conservadores del Patrimonio Cultural. 80 años de México para el mundo: nuestro patrimonio cultural.


El encuentro académico, el cual reúne a especialistas de la Escuela Nacional de Conservación Restauración y Museografía (ENCRyM) “Manuel del Castillo Negrete” del INAH y de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC), aborda experiencias académicas y profesionales en diversas áreas de la restauración y, este año, de manera especial reflexiona sobre casos relacionados con el patrimonio cultural de los dos invitados de honor a la fiesta editorial: Oaxaca y la República Popular China.


El director de la ENCRyM, el restaurador Gerardo Ramos Olvera, recordó que este 1 de octubre, cumplió 70 años la creación de la República Popular, proclamada por los comunistas en 1949; China es un país de historia milenaria, rico en tradiciones, costumbres y un patrimonio invaluable, por eso es interesante revisar su educación y reflexionar sobre sus experiencias y en cómo cobra sentido su patrimonio. Es un país activo en el tema del desarrollo tecnológico, pero que sigue conservando y cuidando sus tradiciones, señaló.


En tanto, continuó, el estado de Oaxaca es de los de mayor riqueza cultural del país, por sus zonas arqueológicas, conventos, monumentos históricos, así como por sus tradiciones, costumbres, lenguas, comida e indumentaria, y “aquí es interesante conocer diferentes experiencias para recuperar su patrimonio dañado por los sismos de 2017”.


El restaurador explicó que la finalidad del evento es compartir prácticas y experiencias tanto académicas como de investigación, y proyectos que llevan a cabo la ENCRyM y la CNCPC, “para vincularnos con estrategias de trabajo del Instituto; por eso estamos convocados, profesores, estudiantes, investigadores y trabajadores del patrimonio cultural”.


La primera conferencia del coloquio estuvo a cargo de Adolfo Laborde, quien al exponer el tema “Educación y patrimonio cultural de China”, dijo que ahí, como en otros países de Asia, hay una coexistencia entre pasado y presente; entre los aspectos culturales milenarios y lo foráneo contemporáneo.


A partir de la primera dinastía, la Qin (221-206), se estableció el orden a través de nuevas vías: un sistema burocrático en la administración; se retomó el confusionismo, el taoísmo y el legalismo. “Hoy, le están dando mucha importancia al rescate de su historia y patrimonio, lo ven como parte de un poder clave hacia el exterior”.


Otro aspecto que resaltó es la disciplina para el trabajo, básica para este pueblo; “no tienen miedo a los retos en la escuela, en el trabajo, en los negocios y todos los lugares donde se tiene que hacer algo para vivir, se percataron de que podían vender lo que construían y se industrializaron, no hay que olvidar su pasado de inventores. Además, se están educando y preparando. El modelo educativo de Shanghái es emblemático y digno de seguir: nada es gratis y los lugares en las escuelas y universidades están basados por la meritocracia y calidad. Aunado a esto está la honestidad”.


La educación y tradición milenaria de este país hace que la sociedad este organizada, aunque todo parezca un caos y que nadie se salga de lo permitido; el budismo, taoísmo y confusionismo están presentes en cada aspecto de la vida de esa nación, a pesar de la revolución cultural experimentada en los años 60 y 70, elementos de convivencia y armonía social persisten.


Hoy día hay una necesidad de rescate de valores culturales pasados, el pueblo chino en general y su gobierno se han percatado que son indisolubles del proceso de formación del país, y hay programas y proyectos de renovación. Laborde consideró que estas acciones es importante tomarlas, bajo la perspectiva de que en un momento se había olvidado porque representaba parte de los mitos del pasado de una historia trágica del pueblo chino.


En China existe una identidad nacional, independientemente del mosaico de grupos; lejos del discurso político del control y de la ideología, se han generado vínculos entre los chinos, a través del taoísmo, del arte generado a lo largo de las diferentes dinastías; la atención al patrimonio está cargo de la Administración Nacional de Patrimonio Cultural de China.


En el primer conversatorio se dialogó sobre la investigación en conservación, con la participaron seis conservadores especialistas en el patrimonio biocultural y el fotográfico, así como en química, filosofía, historia del arte e historia. La restauradora Pilar Tapia, moderadora del panel, dijo que hoy, la investigación resulta como un auxiliar cotidiano, lo que ha llevado a redefinir la figura del conservador, el cual ya no es el que toca la obra, sino un profesional que tiene que ver con la investigación o el trabajo encaminado al rescate, cuidado y preservación del patrimonio cultural.


La restauradora lanzó la pregunta a los participantes sobre qué significa hacer investigación en conservación desde cada una de sus ramas; los panelistas comentaron que a partir de investigar el objeto se pueden identificar otras necesidades, Lilian García, por ejemplo, estudia plantas y trata de hacer rescate de aquellas que producen materiales que se usan en procesos de restauración.


Estíbaliz Guzmán habló de la conservación del patrimonio fotográfico. “En menos de 200 años, la fotografía ha cambiado de muchos soportes; es un campo en constate evolución que nos tiene a los conservadores en constate investigación y cuestionamiento, por lo tanto, son muchos los retos, también para conservar los archivos en términos de organización”.


Antonio Hernández dijo que la investigación en conservación implica estar pendiente de conocer a mayor profundidad las transformaciones del patrimonio, tanto de materiales como de procesos sociales asociados, por eso en la CNCPC se aborda desde las ramas científicas como la química, pero también desde las ciencias sociales para hacer estudios integrales.


Sobre el papel de la química en la conservación, Orlando Martínez refirió que esta intenta tocar con mayor claridad y efectividad aspectos como el color; Paula Mues, estudiosa en historia del arte, trajo a la memoria a Miguel León-Portilla, fallecido este martes, de quien dijo que cuando las culturas indígenas se veían muertas y endurecidas, él demostró la existencia de una vitalidad cultural que se podía rescatar; señaló que es fundamental ligar la historia del arte con la restauración, son como hermanas.


Por último, María Ruiz comentó que la investigación histórica implica un diálogo con la restauración, porque ayuda a contextualizar objetos, entender el espacio y tiempo en que se crearon y, por lo tanto, a la sociedad que los hizo y con ello las mentalidades, tradiciones, uso y función.

 

 

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