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Inicia el XXIV Simponsio Román Chán. Foto: Edith Camacho, INAH.

 

*** Este acontecimiento fundamental nos obliga a pensar en el hecho en sí, pero también en sus consecuencias: Diego Prieto, titular del INAH

 

*** Participan 15 ponentes de diversos estados, entre ellos de Morelos, Puebla, Tlaxcala, Veracruz y la Ciudad de México

 


La guerra de conquista por parte de Hernán Cortes y su ejército fue una enorme convulsión entre las distintas formaciones étnicas-lingüísticas y políticas que prevalecían en Mesoamérica, las cuales, en este acontecimiento, tuvieron un colapso brutal; sin embargo, las culturas no desaparecieron y se expresan ahora en este México pluricultural, afirmó el antropólogo Diego Prieto Hernández, director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

 

Al inaugurar el XXIV Simposio Román Piña Chan, que lleva por tema “500 años de la llegada de Cortés a territorio mexicano”, el antropólogo destacó que este acontecimiento fundamental obliga a pensar en el hecho en sí, pero también en sus consecuencias.

 

En al Auditorio Fray Bernardino de Sahagún del Museo Nacional de Antropología (MNA), indicó que el simposio se ha constituido como un espacio importante para dialogar con expertos nacionales e internacionales que sintetizan la arqueología latinoamericana.

“En esta oportunidad, refrendamos nuestra meta de fomentar el diálogo entre estudiantes, investigadores y público interesado en el quehacer arqueológico- histórico, en torno a un tema fundamental que tiene que ver con la recordación de los 500 años de la llegada de las culturas europeas al territorio mexicano”, afirmó.

 

Prieto Hernández detalló que durante dos días se contará con la participación de 15 ponentes, procedentes de diversos estados, entre ellos de Morelos, Puebla, Tlaxcala, Veracruz y la Ciudad de México. Se impartirán conferencias encaminadas a realizar un análisis histórico-arqueológico sobre el contexto en el que ocurrió dicho acontecimiento y que generó profundos cambios sociales, étnicos, religiosos, cosmogónicos, políticos y económicos en el territorio que ahora es México.

 

Sobre el simposio, el cual se enmarca en las actividades de la XXX Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia (FILAH), aseguró que es un justo homenaje para Román Piña Chan, uno de los más ilustres pilares del INAH y el primero en alcanzar el rango de profesor e investigador emérito de la institución.

 

Expresó que el arqueólogo tuvo una intensa labor académica y de investigación, que permitió profundizar en la comprensión y el conocimiento de la historia del país, así como favorecer al crecimiento de la antropología y de la arqueología mexicanas; “sus conocimientos, su entusiasmo y su guía, beneficiaron a varias generaciones de especialistas que él ayudó a formar en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) y en cátedras de otras universidades.

 

“Me es grato celebrar este encuentro académico, en el marco de la celebración de los 80 años del INAH y el trigésimo de la FILAH. Sin duda, representa ese balance que debemos hacer de las ocho primeras décadas de un instituto que se ha ocupado en estas décadas del estudio, el cuidado, la protección, la divulgación y el disfrute social de nuestro patrimonio arqueológico, histórico y antropológico”, manifestó Prieto Hernández.

 

Previamente, Pedro Francisco Sánchez Nava, coordinador nacional de Arqueología del INAH, hizo votos porque en esta edición del simposio, la participación de los especialistas arroje luz y dé pie a nueva miradas y enfoques sobre el acontecimiento histórico que ocupa en esta ocasión.

 

“Hagamos propicio el momento para recordar a nuestro querido profesor Román Piña Chan, cuyas investigaciones arqueológicas también se dieron en regiones donde incidió la presencia y periplo de los conquistadores europeos, como sus trabajos en el Río Grijalva”, puntualizó.

 

La conferencia magistral, con la cual dio inicio el encuentro académico, estuvo a cargo de Luis Barjau Martínez, etnólogo e investigador de la Dirección de Estudio Históricos (DEH) del INAH, bajo el título La interacción entre Occidente y Mesoamérica en el siglo XVI, en la que, a partir del análisis de la imagen del momento del contacto entre españoles y mexicas, extraída del Códice Florentino, desmenuzó este importante suceso.

 

“Esta imagen muy conocida en el mundo académico y muy popular del Códice Florentino, a cerca del encuentro de Hernán Cortés con Moctezuma, dice todo lo que hay debajo de este momento histórico que dio pie a la trabazón de la cultura occidental con Mesoamérica, y aquí está todo absolutamente dicho”, afirmó.

 

Con la presencia de Aída Castilleja, secretaria técnica del INAH, y de Laura Ledezma Gallegos, profesora investigadora del Centro INAH Morelos y presidenta del Consejo de Arqueología, Barjau Martínez detalló cada uno de los elementos de dicha pictografía, especificando vestimentas, modos, gestos, poses, entre otros elementos.

“El tlacuilo (quien elaboro el códice) tuvo la sutileza de poner la vírgula de la palabra que sale de la boca de Hernán Cortés, menos subrayada, que las que salen de la de La Malinche para el tlatoani, es notable su actitud frente al encuentro de estos grandes personajes; se diría que hay descaro y arrogancia en su modo, pero el hecho de estar mirando a los ojos al tlatoani por primera vez, significa el primer acto político de extrema importancia en la conquista de México”, destacó el etnólogo.

 

Expuso que la mujer está mirando a los ojos al tlatoani, “algo que tiene prohibido a todo mundo, hombres y mujeres, hacerlo porque es un teócrata, un dios, un intermediario entre los hombres y las divinidades, y para reafirmar su cualidad divina como representante, prohibió que se le mirara porque a los dioses no se les mira.

 

“La Malinche mira por primera vez a un tlatoani disminuido, verdaderamente inseguro, pero éste le advierte que está cometiendo la primera intrusión contra el orden social del mundo antiguo”, finalizó.

 

 

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