Paloma Bonfil, Cuauhtémoc Velasco y Miguel Ángel Segundo durante la inauguración del Coloquio Hernán Cortés. Foto: Melitón Tapia, INAH.

 

*** Se llevó a cabo la primera sesión del Coloquio 1519-2019, Hernán Cortés: desembarco y des-civilización americana, en el Museo Nacional de Antropología

 

*** La segunda sesión tendrá lugar el 4 de junio con el tema “La producción discursiva de la Conquista”


 


El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Universidad de Guanajuato abrieron esta mañana un espacio de reflexión sobre los 500 años de la llegada de Hernán Cortés a territorio nacional desde la etnohistoria, con el “Coloquio 1519-2019, Hernán Cortés: desembarco y des-civilización americana”, que invita al público en general y a los especialistas a estar informados sobre este tema, aún en nuestros días motivo de fuerte polémica.


La actividad académica fue inaugurada en el Museo Nacional de Antropología por la coordinadora nacional de Antropología del instituto, Paloma Bonfil; el director de Etnohistoria del INAH, Cuauhtémoc Velasco Ávila, y los organizadores del encuentro, Miguel Ángel Segundo Guzmán, de la Universidad de Guanajuato, y María Guadalupe Suárez Castro, investigadora de Etnohistoria.


La intención del coloquio es dar información para conocer cómo se construye una idea sobre la conquista de México, con base en qué hecho y a partir de ese conocimiento reflexionar sobre las aproximaciones de lo que realmente pasó o no pasó y las consecuencias en para historia de México, dijo Cuauhtémoc Velasco.


En tanto la historia estudia todos los hechos pasados, la etnohistoria se dedica aquellos hechos que tienen una connotación étnica o de relaciones entre grupos culturales diferenciados, y claramente el hecho del contacto y después la Conquista, así como la construcción de la dominación hispana en territorio mesoamericano tienen mucho que ver con las relaciones entre los europeos que llegaron y los grupos culturales de nuestro territorio, que eran diversos: totonacos, tlaxcaltecas, mexicas, entre otros; relaciones que se fueron construyendo desde los primeros contactos, de ahí la importancia de una revisión más cercana a la antropología.


El coloquio se llevará a cabo en tres sesiones con diferentes fechas. En esta primera, los especialistas se centraron en el tema “Imaginarios cartográficos y hechos de los conquistadores”.


El antropólogo e historiador Salvador Álvarez Suárez, académico del Colegio de Michoacán recordó que las técnicas de navegación que usaron españoles y portugueses se basaban mucho en la estima, en tanto, en el Mediterráneo estaban acostumbrados a que en un espacio corto sabían hacia donde zarpar, a qué altura de la latitud dirigirse hacia otros rumbos y sabían que navegaban a un puerto determinado.


En América encuentran un conjunto de islas y frente a ellas una costa que no saben si era continua o no. Costearon diferentes tierras en busca de un paso, que estaban convencidos que existía, hacia la mar del sur; en momentos desembarcaban y si encontraban agua continuaban, pero si no había se veían obligados a regresar al lugar donde zarparon. Muchas veces las costas que bordeaban, cuando la encontraban curvas como la península de Yucatán, les hacían pensar en islas grandes, como Cuba, por eso hablaban de islas.


Igualmente, por un tiempo pensaron que la zona donde hoy está el puerto de Veracruz y que originalmente llamaron San Juan de Ulúa, también era una isla, tardaron muchos años en darse cuenta de que no eran islas, y hubo muchas discusiones. Para 1540 ya tenían claro que se trataba de tierra continua con algunos ríos, pero siguen buscando en algún lugar el norte o al sur un paso hacia el mar de China.


El descubrimiento de Cortés tuvo consecuencias en esos imaginarios cartográficos ya que de alguna manera les permitió confirmar la idea de que al norte existía una gran tierra que evocaban más allá de China y que se extendía tanto que su punto llegaba hasta Islandia, pensaban que era un todo continúo. Entre 1522 1524 y los años que siguieron, lo que hace Cortés es atravesar hasta el Pacífico; encuentra la ruta desde Tenochtitlan hasta Pacífico y se da cuenta que hacia el norte hay una tierra muy grande, aunque no les queda claro si esa tierra del norte está pegada con Asia o no. Los primeros mapas posteriores a Cortés son los primeros que comienzan a parecerse a los que hoy conocemos como mapas de América.


Para el historiador es necesario buscar nuevas explicaciones más racionales de los acontecimientos de la Conquista, aún no se tiene certeza sobre hechos importantes como cuando ocurrió el primer encuentro entre Cortés y Moctezuma; por ejemplo, primero tendríamos que entender porque los españoles vienen acá, que los impulsa a salir de su continente y ver que lo que sigue no es responsabilidad de nadie en particular, son las consecuencias del contacto entre dos mundos.


El historiador Iván Vallado, investigador del Centro INAH Yucatán, abordó el tema de la conquista en Yucatán, bastante posterior a la del centro de México, en 1545. Considera que ocurrió 24 años después porque, por una parte, Cortés se dio cuenta que no había minas que explotar, además de que su conquista era muy complicada por la cantidad y dispersión de sus pueblos. Sin embargo, el desembarcó de Cortés ocurrió en marzo de 1519, cuando buscaba a dos españoles que le precedieron, naufragaron y permanecían en la región: Gonzalo Guerrero y Gerónimo de Aguilar.


La conquista en Yucatán fue diferente, considera Vallado, porque la capacidad expansiva del poder que se instaura en el centro en poco tiempo, acá era difícil por la variedad de pueblos y su geografía, incluso una zona maya rebelde en Guatemala se conquistó hasta el siglo XVIII. En cuanto a la figura de Cortés, no es importante, pero el conquistador de la zona, Francisco Montejo, está en todos lados. El principal paseo, así se llama, Montejo; las elites yucatecas desde el siglo XIX han expandido su figura, incluso en 2010, año del Bicentenario de la Independencia se colocó una estatua al conquistador en esa avenida, lo que hace parecer que los yucatecos somos pro conquistadores.


El historiador considera que la Conquista se tiene que estudiar todavía, porque el relato de Cortés es el padre o la madre de todas las otras historias que se basan en ese relato, y segundo, la interpretación de ésta es algo que se tiene que revisar, “fue algo no agradable que no se debe festejar”.


La segunda sesión del Coloquio se llevará a cabo el 4 de junio con el tema “La producción discursiva de la Conquista”. La cita es a las 11:00 de la mañana, en el Auditorio Fray Bernardino de Sahagún del Museo Nacional de Antropología.

 

 

Archivos adjuntos:
Descargar este archivo (20190409_boletin_92.pdf)Boletín 92[Descarga]

Atención a medios de comunicación

 

  Arturo Méndez

 

Suli Kairos Huerta Figueroa
Directora de Medios de Comunicación

Foto del día

Zona Arqueológica Ihuatzio