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La exposición fotográfica Tina y la vanguardia fotográfica en México, integrada por 23 impresiones contemporáneas en piezografía. Foto: Héctor Montaño, INAH.

 

*** Se inauguró la exposición Tina y la vanguardia fotográfica en México, y la historiadora Rosa Casanova habló de la relación de Modotti con la política  

 

*** La actividad editorial del INAH continuará los días 30 de noviembre, 1 y 2 de diciembre con la presentación de novedades, como los títulos más recientes de Eduardo Matos


 


La imagen fotográfica fue el punto central de las actividades con las que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dio inicio a su participación editorial en la edición 32 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, con la inauguración de una exposición de la fotógrafa italiana Tina Modotti, una charla sobre su trabajo y la presentación de los números más recientes de la revista Alquimia.


El centenario Museo Regional de Guadalajara (MRG) fue la sede de esta destacada jornada que inició con la conferencia Tina Modotti. Entre arte y política, dictada por la historiadora Rosa Casanova, de la Dirección de Estudios Históricos (DEH) del INAH.


Se trata de los avances de una acuciosa investigación de la exdirectora del Sistema Nacional de Fototecas (Sinafo) del INAH, sobre la relación del trabajo visual de Modotti y la política en México. Indicó que el 31 de agosto de 1925, justo en MRG, fue inaugurada una exposición con obras Edward Weston y Tina Modotti, auspiciada por el entonces gobernador de Jalisco, José Guadalupe Zuno.   


No se conoce, dijo, el número de fotografías que se expusieron en ese momento, ni cuáles fueron, a excepción de las que adquirió el gobernador para el museo, las cuales resguarda esta institución.


“No se sabe cuál fue el vínculo de la dupla Weston-Modotti y Zuno, pero sabemos que los fotógrafos frecuentaban el círculo de Diego Rivera, casado con la jalisciense Guadalupe Marín, cuya familia vivía en Guadalajara”, explicó la también expresidenta de la Fundación Cultural Mariana Yampolsky, AC (2006 a 2010).


Casanova detalló que en una reseña realizada por David Alfaro Siqueiros en el periódico El Machete, el muralista consideraba en un mismo plano artístico a Edward Weston y a Tina Modotti, que hasta entonces había sido vista como la discípula.


“Por ello, la exposición en Guadalajara de 1925, fue un punto de inflexión entre el proceso de aprendizaje que había seguido Tina, la posibilidad de exhibir y vender al mismo nivel que Weston, y los gestos de cercanía con la izquierda mexicana de ese momento”, expuso.


De acuerdo con Rosa Casanova, el acercamiento al aspecto político de Modotti en su trabajo lo hacía desde una perspectiva diferente a la de su obra más conocida y experimental. Para la historiadora, el compromiso político de Tina, algo que todavía no ha sido muy explorado, es el punto central de su investigación en curso.


“Ella trabajó para Socorro Rojo, brazo del Komintern o Internacional Comunista (que buscaba una unión de partidos comunistas), por lo que hay que analizar desde qué perspectiva fotografiaba, y cómo su trabajo, en este aspecto, se vinculó con el fotoperiodismo, pero con un acento diferente”, comentó quien volcará su investigación en un libro sobre esa etapa de Modotti.


A diferencia de los fotoperiodistas mexicanos de ese momento —continuó Casanova—, que reconocieron su trabajo, Tina Modotti tenía un proyecto y la libertad de poder desarrollarlo, ya que, estando dentro del Partido Comunista y formando parte, seguramente, del grupo que redactaba el periódico El Machete, no estaba atada en cuanto a su libertad creativa.


Tras la conferencia, se inauguró la exposición Tina y la vanguardia fotográfica en México, integrada por 22 impresiones que tomó durante su estancia en México, impresas en gran formato, a partir de los negativos que la Fototeca Nacional del INAH resguarda. El corte del listón fue hecho por Juan Carlos Valdez, director del Sinafo, acompañado por Adriana Konzevik, coordinadora nacional de Difusión del INAH; el director del Centro INAH Jalisco, Humberto Carillo; y el titular del Museo Regional de Guadalajara, Roberto Velasco.


Posteriormente, en la presentación de los número 61 y 62 de la revista Alquimia: “Frente al espejo” e “Imagen excluida”, respectivamente, el titular de la Sinafo, Juan Carlos Valdez, destacó que la publicación es un gran esfuerzo editorial que el INAH hace para difundir los fondos que resguarda en sus diversas fototecas a lo largo y ancho del país, y también para apoyar el desarrollo de fototecas y archivos fotográficos en el territorio nacional y en algunos países de Iberoamérica, que se acercan a la Fototeca Nacional para recibir orientación.


Por su parte, Adriana Konzevik, quien forma parte del equipo fundador de la revista, apuntó que los dos números representan el fin y el inicio de un nuevo ciclo. Por un lado, el número 61, culmina una época importante dirigida por José Antonio Rodríguez, uno de los grandes historiadores y críticos de fotografía en México, quien editó 51 números en poco más de 21 años; en tanto, el volumen 62 inaugura la época de una nueva editora, la historiadora Araceli Puanta.


Sobre el contenido del número titulado “Frente al espejo”, Iván Trujillo, director del Festival Internacional de Cine de Guadalajara, destacó el artículo Cuatro historias de monstruos. Siglo XIX, de Frida Garbach, donde la fotografía da fe de casos clínicos de microcefalia, gigantismo y dimorfismo sexual, que fueron clasificados y expuestos como piezas de colección científica.


Mientras que la coordinadora nacional de Difusión del INAH, resaltó, del mismo título, el texto de Rebeca Monroy Nasr, En la escena del crimen: el registro fotográfico, que aborda el uso de la imagen no sólo para la nota roja, sino como parte importante de la ciencia forense. Así como el de Mayra Mendoza, La suerte está echada. Clarividentes, adivinadoras, palmistas y cartomancianas, que aborda la charlatanería alrededor de la necesidad de todos de que nos adivinen el futuro o nos arreglen el porvenir.


Sobre el número 62, Konzevik y Trujillo coincidieron en la importancia del escrito Un mexicano en el corazón de las tinieblas, de Ignacio Gutiérrez Ruvalcaba, donde se narra la importante pero desconocida trayectoria de Manuel González, originario de Cholula, Puebla, quien de ser un humilde guía de turistas pasó a ser un gran fotógrafo con ayuda del antropólogo Frederick Starr, quien lo llevó de viaje por diversos confines del mundo.


Más tarde, tras la conclusión de la presentación editorial, Adriana Konzevik, acompañada por Flor Hurtado López, directora de la Mediateca del INAH, presentó este repositorio digital.


Konzevik hizo una analogía entre la Mediteca y la biblioteca de Babel imaginada por Jorge Luis Borges; se trata de una plataforma libre, que intenta contener la representación digital del patrimonio cultural que resguarda el instituto, y buena parte del conocimiento que éste genera.


La presencia editorial del INAH en la 32 Feria Internacional del Libro en Guadalajara, que se lleva a cabo en el centro de Exposiciones Expo Guadalajara (Avenida Mariano Otero 1499, colonia Verde Valle), continuará el viernes 30, a las a las 11:00 horas, con la presentación de El Códice Maya de México, antes Grolier, para proseguir a las 12:00 horas con la coedición del INAH y la Universidad Veracruzana, tituladaCempoala. Lugar de veinte aguas.


El sábado 1 de diciembre, a las 11:00 horas, será dado a conocer el libro Las culturas indígenas de México. Atlas Nacional de Etnografía, así como Voces de barro y Voces de piedra y Mentiras y verdades, obras recientes de Eduardo Matos Moctezuma, además del conversatorio “El patrimonio cultural: Retos y desafíos. 80 años del INAH, a celebrarse el domingo 2 de diciembre, a las 17:00 horas, en el Salón José Luis Martínez, planta alta.

 

 

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