Imprimir
piezas mayas

Número dedicado a la nota roja, ofrece historias sobre seres extraordinarios, clarividencia, adivinación y asesinos seriales. Foto SINAFO.INAH.

 

*** *** Con el título Frente al espejo, la más reciente entrega ofrece siete ensayos de temas sobrenaturales, clínicos y forenses

 

*** Se presentó en la 31 Feria Universitaria del Libro (FUL) Hidalgo 2018, que se realiza del 24 de agosto al 2 de septiembre


 


En el marco de la 31 Feria Universitaria del Libro (FUL) Hidalgo 2018, el Instituto Nacional de Antropología e Historia presentó el número 61 de la revista Alquimia, con el título Frente al espejo, que ofrece siete ensayos de temas sobrenaturales, clínicos y forenses.


Durante el siglo XX, la fotografía en México incursionó en diferentes entornos como producto de una larga lista de necesidades que reclamaban el uso social de la imagen, lo mismo científico que educativo, documental, periodístico o propagandístico, entre otros. En esta edición, la fotografía es el elemento primordial para documentar las historias que reseñan personajes peculiares que formaron parte de la cultura popular capitalina.


Esta reciente entrega, con la cual Alquimia celebra 21 años, abre con el texto De entre los muertos, en el que José Antonio Rodríguez ofrece uno de los escasos testimonios fotográficos existentes en México sobre los intentos por contactar con el “más allá”.


En Cuatro historias de monstruos. Siglo XIX, Frida Garbach expone casos clínicos de microcefalia, gigantismo y dimorfismo sexual que fueron clasificados y expuestos como piezas de colección científica, luego de estudios teratológicos y evolucionistas, y para el “esparcimiento” popular.


En tanto, Mayra Mendoza presenta La suerte está echada. Clarividentes, adivinadoras, palmistas y cartomancianas, donde desentraña el oficio y artificios de quienes fueran las mayores representantes de las ciencias ocultas y las artes adivinatorias en la Ciudad de México, y narra cómo sirvieron de guía para políticos y consuelo para desesperados ante la urgencia de conocer el futuro y descifrar lo desconocido.


Enseguida se presenta el trabajo de Andrés Ríos Molina, El Manicomio General. La Castañeda, un museo para la locura, que hace un recorrido histórico por las imágenes de archivo del que fuera el mayor proyecto sanitario y de control social instaurado en México en la primera década del siglo XX.


El texto de Rebeca Monroy Nasr, En la escena del crimen: el registro fotográfico, aborda el uso de la imagen no sólo para la nota roja, sino como parte sustancial de la ciencia forense, al capturar toda huella que pudiera relatar los sucesos y dar pistas para la resolución de crímenes controvertidos del siglo XX mexicano.


Posteriormente, Horror, victimización y empatía: retóricas sobre el ciego y la ceguera, de Arturo Ávila Cano, reflexiona acerca de la representación retórica e iconográfica de la figura del invidente inscrita en distintos contextos a lo largo de la historia, hasta su representación en la fotografía mexicana.


La edición cierra con el ensayo de Rafael Villegas, El cuerpo del asesino, que presenta los casos de asesinos seriales que aterrorizaron a la Ciudad de México desde finales del siglo XIX y hasta avanzado el XX; sin faltar sus tradicionales secciones Soportes e imágenes, Sinafo y Reseñas.


Alquimia, órgano de difusión del Sistema Nacional de Fototecas del INAH, es una publicación cuatrimestral y monográfica dedicada a divulgar las investigaciones sobre acervos fotográficos, contribuyendo así a la elaboración de la historia de la fotografía en México. Editada desde finales de 1997, su universo de lectores es amplio, toda vez que los artículos que presenta van dirigidos tanto al público en general como a los especialistas en la materia.


Éste y otros números de la revista Alquimia podrán adquirirse en el stand de la Red Nacional Altexto-UAEH, dispuesto en la edición 31 de la FUL Hidalgo (Polifórum Carlos Martínez Balmori, ubicado en la Ciudad del Conocimiento. Carretera Pachuca – Tulancingo km 4.5, colonia Carboneras, Mineral de la Reforma, Hidalgo) que se desarrolla del 24 de agosto al 2 de septiembre de 2018, en las librerías Educal y en las Tiendas del INAH.


Acompañado de las secretarias técnica y administrativa del INAH, Aída Castilleja y Maribel Núñez Mora, respectivamente, el antropólogo destacó que sin el apoyo de los más de 8 mil 500 trabajadores, entre profesionistas, funcionarios, personal eventual y directivos, que integran la plantilla del instituto, no sería posible afrontar los desafíos que implica el manejo de la amplia red de 190 zonas arqueológicas y 125 museos que la institución tiene a su cargo.


Por su parte, Juan Manuel Hernández Melchor, secretario general del Sindicato Nacional Democrático de Trabajadores de la Secretaría de Cultura (SNDTSC), felicitó a los premiados por su trayectoria laboral y refirió que el reconocimiento que se entrega es por el compromiso, responsabilidad y desempeño que día a día demuestran en sus centros de trabajo.


Asimismo, presentó un pacto de unidad entre la autoridad del INAH y el sindicato, que aborda cuatro puntos fundamentales: el primero, relativo al compromiso para el cuidado y protección del patrimonio cultural de México;  segundo, el fortalecimiento institucional; seguido del respeto a los derechos laborales y prestaciones para los trabajadores, y finalmente, atender las necesidades de los centros de trabajo y combatir la corrupción.


El director general del INAH, coincidió con la propuesta del secretario general del SNDTSC, de formalizar un pacto de unidad a través del cual, autoridades y empleados sindicalizados coadyuven al fortalecimiento de las capacidades del instituto y el respeto a los derechos.


Durante la entrega de reconocimientos, Diego Prieto mencionó que la planta laboral del INAH es ejemplo a seguir para la sociedad mexicana, y reconoció de manera especial a Víctor Hernández Roldán, custodio de la Zona Arqueológica de Teotihuacan, en Estado de México, por 50 años de servicio.


Asimismo, por cinco décadas de labor en el INAH fueron distinguidos: José Luis Ramírez Ramírez, de la Coordinación Nacional de Arqueología; Arcadio Magaña Ramos, adscrito al Museo Regional de Michoacán, y la restauradora Yolanda Margarita Santaella López, de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural. 


En la entrega de reconocimientos también estuvieron Eduardo Fernández Azpiri, coordinador nacional de Recursos Humanos de la institución; Miriam Hernández Hernández, directora del Centro Comunitario Culhuacán, y representantes del Comité Ejecutivo Sectorial del SNDTSC.

Archivos adjuntos:
Descargar este archivo (Boletín 293.pdf)Descargar[Boletín 293]