Alrededor de 200 obras maestras, procedentes del Museo de la capital de Beijing, que nos muestran el misticismo del pensamiento oriental

India y China fueron cuna de una cultura que, con el paso de los siglos, ha inculcado la búsqueda de la verdad y de la paz interior. Mediante la exposición Buda Guanyin, tesoros de la compasión, se ofrece la oportunidad de adentrarse en ese universo místico cuya contemplación abre una nueva perspectiva para comprender el pensamiento oriental.

La exposición que permanecerá hasta el 13 de enero de 2008 en el marco del Fórum Universal de las Culturas, Monterrey 2007, fue inaugurada por el presidente de la República , Felipe Calderón Hinojosa; y contó con la presencia de Ren Jingyu , embajador de la República Popular China en México; José Natividad González Parás, gobernador de Nuevo León; Carmen Junco, directora del Museo del Noreste (Mune); y Sergio Vela, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA).

En la apertura de la exhibición, con la cual inicia de manera formal sus funciones el recién creado MUNE —anexo del Museo de Historia Mexicana de Monterrey—, Alfonso de Maria y Campos, director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), expresó que Buda Guanyin… “tiene una particular importancia para el Instituto, ya que marca el giro del contenido temático de nuestras muestras internacionales que presentamos dentro del ciclo Grandes civilizaciones.

“Con Guanyin… , mostramos ejemplos de una realidad ética y estética que forma parte del entramado vital de buena parte de la humanidad. No es entonces una exposición exclusivamente histórica o artística, es también una ventana a la vida del mundo contemporáneo”.

La exposición que permanecerá hasta mediados de 2008 en México, primero en el marco del Fórum Universal de las Culturas, Monterrey 2007, y posteriormente —a partir de finales de febrero del año entrante— en el Museo Nacional de Historia Castillo de Chapultepec, en la ciudad de México, arriba en reciprocidad a la muestra Jaguar prehispánico, huellas de lo divino, que se exhibió en el Museo de la Capital , en Beijing, China, en 2006.

Gracias a la gestión del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el público nacional podrá admirar alrededor de 200 obras maestras, procedentes de una colección que abarca más de 30,000 piezas y que está a resguardo del Museo de la Capital de China.

La curaduría de Buda Guanyin, tesoros de la compasión estuvo a cargo de Huang Chun He, investigador de ese recinto, a su vez autor del texto titulado “La posición y la influencia de Bodhisattva Avalokitesvara Guanyin en el budismo chino”, publicado en el catálogo de la exposición. Por su parte, la museografía —en el caso de la presentada en Monterrey— fue responsabilidad del artista plástico Sergio Rodríguez.

La muestra que estará presente en el Museo del Noreste (Mune), de la capital regiomontana, hasta el 13 de enero de 2008, incluye piezas de diversos materiales como textiles, esculturas en cerámica, metal y piedra, que abarcan las dinastías Liao (916-1125), Luang (1271-1368), Ming (1368-1644) y Qing (1644-1911), entre otras.

Los asistentes apreciarán escrituras sagradas propias del budismo, por ejemplo, un canon de la Dinastía Qing , elaborado hacia lo años 1735 y 1738; éste es un sutra (textos que consignan las palabras del propio Buda) dedicado al Buda Amitā bha, el canon referido a transmitir el pensamiento sobre el budismo Mah ā y ā na.

De acuerdo con Huang Chun He, cuando se dice “El Buda” se habla generalmente de Siddhārta Gautama, también llamado Sākyamuni, que significa “El sabio silencioso de los Sākyas”, su clan familiar. Nació alrededor del ano 566 a .C., en lo que hoy es Nepal. El sanscrito buddha es un título que se otorga a quien ha llegado a la condición de “Despierto”.

Avalokitesvara es uno de los más importantes bodhisattvas — “Ser de Despertar”, aquellos que, renunciando a entrar en el estado de arhat o nirvana, están destinados a convertirse en budas al obrar por el bien del prójimo— del budismo mahāyāna. Su significado literal es interpretado de varias formas, una de ellas, “El Señor que mira abajo”.

“En China —comentó Chun He—, Avalokitesvara es venerado bajo el nombre de Guanyin (Kuan-yin); en Japón como Kannon (también Kanzeon o Kwansson), y en ambos países es considerado, por lo común, como una deidad femenina.”

“Una leyenda explica la derivación de las 11 caras y la forma de 1,000 brazos. Cuando Avalokitesvara miró el sufrimiento del mundo su cabeza literalmente estalló de dolor; su padre espiritual Amitābha reunió las piezas como nueve cabezas. El deseo de ayudar a todos los seres causó que a Avalokitesvara le crecieran 1,000 brazos, en la palma de cada uno de los cuales hay un ojo.”
 
Museografía vanguardista

Buda Guanyin, tesoros de la compasión posee una museografía de vanguardia que se vale, para la mejor comprensión de los temas por parte del público, de instalaciones —entre ellas, una que alude a la oración de monjes tibetanos—, videos interactivos que muestran el significado de algunas piezas principales, el mūdra o lenguaje de signos con las manos, el lenguaje de las posturas, los atributos y símbolos rituales, y un glosario de términos budistas. Además de videoproyecciones y una línea del tiempo hipertextual.

“Esta exposición —expresó Sergio Rodríguez— en el marco del Fórum Universal de las Culturas, el cuál pone énfasis en la diversidad, tiene un papel muy importante porque considero que los mexicanos no estamos muy familiarizados con el pensamiento oriental y su misticismo, a Monterrey sólo había arribado una exhibición sobre los guerreros de Terracota. Así que Buda Guanyin, representa una oportunidad sin precedentes.”

“No es una museografía convencional, hay una instalación multimedia que es una versión contemporánea sobre la iluminación, y otros recursos didácticos pero novedosos. El diseño espacial da prioridad a la pieza e intenta recrear el concepto del eterno renacer, todo está inspirado en las curvas que se pueden observar en el arte budista bajo formas de olas, nubes, fuego, árboles e incluso cabelleras.”

La exposición está dividida en tres apartados: Introducción al budismo , Guanyin y el budismo Han y Guanyin en el budismo Zang (budismo Vajrayāna). En la primera sección el público encontrará información general sobre Buda, algunas de sus leyendas y los pasajes más importantes de su vida, así como las bases fundamentales de la transmisión de su pensamiento.
 
Se explican las tres corrientes del budismo: la primera, basada en la tradición de los antiguos discípulos y que corresponde al Theravāda practicado en el sureste asiático; la segunda, Mahāyāna, que surgió alrededor del siglo I d.C., y que se expandió por todo el oriente asiático, y la tercera el Vajrayāna o Tantrayāna, desarrollado en el Tíbet y Nepal.

Guanyin y el budismo Han se centra en aspectos como el origen y procedencia de Bodhisattva Avalokitesvara (Guanyin), Diosa de la Misericordia , su presencia en las diferentes épocas y dinastías, sus advocaciones y la manera como muestra su cuerpo transformado. También se conocerán los distintos lugares de culto del budismo Han, resaltando la montaña Putuo o Potala.
 
Finalmente, el tema Guanyin en el budismo Zang , desarrolla y marca las diferencias de la Diosa de la Misericordia de Oriente dentro de las diversas dinastías en el budismo conocido como Vajrayāna o tibetano, el cual se formó a principios del siglo VII y cuenta con mas de 1,300 años de historia. En él existen diversas encarnaciones de Guanyin: imágenes que representan misericordia y benevolencia, y otras que representan furia.

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