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144 piezas de la civilización egipcia y 191 obras mesoamericanas

La exposición Isis y la Serpiente Emplumada, sin duda una de las cartas fuertes del Fórum Universal de las Culturas Monterrey 2007, presenta un 90 por ciento de avance en su montaje, las 335 piezas que la componen comienzan a ocupar su lugar en la sala poniente de la Antigua Nave Lewis –con 2,800 metros cuadrados de exhibición–, en el Parque Fundidora de la capital neoleonesa.
 
Bajo la supervisión de comisarios, tanto para el cuidado de la colección mexicana como egipcia –ésta última con el escrutinio de dos egiptólogos, dos restauradores y dos jefes de seguridad–, la muestra presenta un adecuado equilibrio en las escalas, al intercalar piezas delicadas y pequeñas con otras cuyas medidas varían entre los 2 y 3 metros de altura. Todo ello, en el marco de una museografía que recrea los conceptos de la pirámide y de la serpiente, símbolos presentes en ambas civilizaciones.
 
A decir del director de la exposición, el museógrafo Miguel Ángel Fernández, otro de los aspectos que se buscaron al seleccionar las obras fue el de sugerir la riqueza cultural de México y Egipto mediante la diversidad de materiales utilizados para la elaboración de las mismas. En ambos casos, por ejemplo, se podrán observar trabajos en alabastro, en “piedras duras” y en oro, mientras algunos objetos egipcios son de marfil.
 
Realizada en colaboración con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, la curaduría de Isis y la Serpiente Emplumada corre a cargo de los arqueólogos con mayor renombre en Egipto y México: Zahi Hawass y Eduardo Matos Moctezuma. Asimismo, el asesor general en materia de colecciones, es el arqueólogo Felipe Solís, director del Museo Nacional de Antropología (MNA).
 
Reconocidos académicos –quienes participaron también en la conformación del catálogo de la exhibición–, ofrecieron su asesoría, entre ellos, María Teresa Uriarte, Federica Sodi Miranda, Alfredo López Austin y Miguel León Portilla. El responsable de la museografía es Enrique Ortiz Lanz, coordinador nacional de Museos y Exposiciones del INAH.
 
Una exposición de serpientes
 
Fernández describió el montaje como respetuoso al no mezclar las colecciones, pero audaz, “digno del siglo XXI” porque establece un diálogo entre dos civilizaciones. “Aunque no guardan una conexión geográfica y cronológica directa, no deja de ser una misma humanidad”.
 
Las 144 piezas de la civilización egipcia abarcan una temporalidad de alrededor de 3,000 años, desde el Predinástico hasta la época Ptolemaica, abarcando 28 dinastías y diversos periodos. Por su parte, la colección mexicana (con 191 obras mesoamericanas), incluye desde objetos olmecas que datan del 1000 a. C., hasta mexicas del Posclásico Tardío (1200/1300-1521 d. C.).
 
Las colecciones egipcias que conforman Isis y La Serpiente Emplumada provienen de los museos de El Cairo y el Grecorromano de Alejandría; así como de las zonas arqueológicas de Luxor, Karnak, Dendera y Aswan. Destacan las estatuas de deidades como Athor, Isis, Segmet, Horus y Anubis; una estatua de Ramses II como Horus, un busto de Serapis, la tapa del sarcófago de la Dama Isis y la columna de Tutmosis IV, entre otros.
 
{mosimage}Por su parte, la mitad del acervo mexicano procede de distintas salas del MNA, y la mitad restante de recintos del centro y sureste del país. A su vez, cuenta con las aportaciones de diversas zonas arqueológicas fundamentales para la historia de esta deidad mesoamericana, como lo son Chichén Itzá y Tula. Las piezas son de origen olmeca, maya, teotihuacano, tolteca, huasteco y mexica.
 
{mosimage}Se presentarán algunas obras recuperadas en hallazgos recientes, tal es el caso de diversos dinteles procedentes del sitio arqueológico de Chichén Itzá, en Yucatán, los cuales contaron con una ardua labor de restauración. Se suman a la lista pórticos con figuras de atlantes, y representaciones de crótalos y caracoles (elementos asociados a Quetzalcóal), por citar algunos.
 
“El Egipto Faraónico no es una sola cultura, son muchas, aunque todas se identifican como una gran civilización. En el caso prehispánico, es lo mismo, distintas culturas se homologan bajo la idea de Mesoamérica”, expresó Miguel Ángel Fernández.
 
Acerca del concepto de la exposición, explicó que luego de una serie de pláticas se llegó a la idea “de ahondar en dos figuras, en este caso deidades, que personificasen lo mejor y lo más sabio de cada civilización, de ahí que tomamos a Isis como elemento femenino y a Quetzalcóatl como elemento masculino, los grandes dioses creadores de la humanidad.”
 
“Isis es quien crea el trigo, Quetzalcóatl recoge el maíz y lo hace germinar, ambos descienden al inframundo, tienen que sacrificarse para resucitar. Estos dioses guardan una profunda relación con la magia y los astros.”
 
Los ejes temáticos de Isis y la Serpiente Emplumada son los mitos de Isis y Quetzalcóatl, sus advocaciones y su trascendencia, la mujer en ambas culturas, la agricultura y el inframundo. Otro principio fundamental es la fascinación que sobre las civilizaciones egipcia y mesoamericana, ejercieron las serpientes.
 
“Se trata de una exposición sobre serpientes. Por ejemplo, la cobra es la protectora de Egipto, de ahí que los faraones portaban en la frente la representación de la Cobra Real o Ureus, la cual escupe fuego y veneno ante la amenaza. Mientras, la cascabel es la que simboliza a Quetzalcóatl, incluso en el caso egipcio hay una divinidad que es una serpiente emplumada, lo cual ya es materia para análisis.
 
“Hablamos de los dioses más longevos. Isis, a través del Mediterráneo, pasó a toda Europa y a otras partes de Asia y África; en tanto, a Quetzalcóatl, los evangelizadores le interpretaron como un antecedente del cristianismo en América. Inclusive, los frailes decían que entre todos los dioses prehispánicos, tan sólo la figura de Quetzalcóatl era capaz de llenar el hueco entre el viejo y el nuevo mundo”, expresó Miguel Ángel Fernández.
 
Isis y la Serpiente Emplumada será inaugurada el próximo 20 de septiembre, día de inicio de las actividades del Fórum Universal de las Culturas Monterrey 2007, y concluirá el 13 de enero de 2008. Posteriormente se trasladará al Museo Nacional de Antropología, en la ciudad de México, donde estará abierta al público de inicios de febrero a mediados de junio.