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A cargo de un equipo interdisciplinario

La restauración de la máscara funeraria del gobernante palencano Pakal II, realizada entre 2001 y 2003, marcó un hito para el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en cuanto a la concepción de estas labores mediante un trabajo interdisciplinario, de tal suerte que la institución ha constituido desde entonces un proyecto para la intervención integral de este tipo de piezas pertenecientes a la cultura maya.
 
Durante un encuentro realizado en la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía “Manuel del Castillo Negrete” (Encrym), en el cual se trataron los distintos aspectos que permitieron la reconstrucción precisa de la obra descubierta a finales de noviembre de 1952, Alfonso De Maria y Campos, director general del Instituto, precisó que este año dicha iniciativa ha contado con recursos aproximados a los 250 mil pesos.
 
Particularmente ha terminado el proceso de restauración de las máscaras mayas --elaboradas en piedra verde-- procedentes de Calakmul (Campeche) y Oxkintok (Yucatán), y una más perteneciente al sitio de Rovirosa (Quintana Roo). El proyecto a cargo de la restauradora Sofía Martínez del Campo Lanz, continuará próximamente con las máscaras de Dzibanché (Quintana Roo).  Acciones que refrendan el compromiso del INAH en la conservación de esta clase de bienes arqueológicos.
 
El titular del INAH, también dio a conocer el inicio de los trabajos de intervención del ajuar que acompañaba los restos de Pakal II, y que se halla compuesto de brazaletes y pecheras, lo cual permitirá apreciar en toda su dimensión el contexto mortuorio en que fue colocado el mandatario. Cabe mencionar que el hallazgo de la cripta, ocurrido hace casi 55 años, se dio gracias al equipo encabezado por el arqueólogo Alberto Ruz Lhuillier.
 
De Maria y Campos destacó la colaboración de viejas y nuevas generaciones de profesionales en estos trabajos, lo que marca el camino a seguir por el Instituto para la renovación de sus cuadros. “Es importante pensar en los jóvenes especialistas, y la forma en que ellos aprenden de quienes tienen mayor experiencia, en años de trabajo y de edad. Eso es lo que realmente hace que el resultado final que se muestra a la sociedad, sea mucho mejor.”
 
“Es significativo que la actual máscara funeraria de Pakal, exhibida al público en la Sala Maya del Museo Nacional de Antropología (MNA), condense la misión del Instituto: la investigación interdisciplinaria en el campo antropológico, la conservación del patrimonio cultural del país, y su difusión”.        
 
En su intervención, José Enrique Ortiz Lanz, coordinador nacional de Museos y Exposiciones del INAH, señaló que de las 21 máscaras mortuorias mayas localizadas en territorio mexicano, sólo dos de ellas no fueron elaboradas en piedra verde: la de la Reina Roja de Palenque (en malaquita) y otra más que representa el rostro de un ave (en concha), exhibida en el Museo Palacio Cantón, Yucatán. De esta veintena de piezas, 13 son retratos de gobernantes y 8 de deidades.
 
“A raíz de que el INAH participó en una muestra sobre arte maya en el Fine Arts Museum de San Francisco, California, Estados Unidos, se logró que se financiara el proyecto de restauración de Rostros mayas, y por el cual nos hemos enterado de información tan importante como la citada. En este sentido, a partir de este 2007, la iniciativa continuará con recursos propios del INAH”, informó Ortiz Lanz.
 
Sobre la restauración de la máscara funeraria de Pakal II, ésta se llevó a cabo con base en las fotografías del contexto mortuorio, en reportes de campo y un trabajo de gabinete que involucró a la epigrafía, la mineralogía y la biología, de esa manera se ubicaron la mayoría de las 200 piezas en lo que se piensa es su posición original.
 
 Con datos facilitados por la antropología física y con las proporciones inferidas a partir de las conocidas cabezas de estuco de Pakal, se ensambló de nuevo la máscara recuperando con ello su esplendor. En esta labor intervinieron antropólogos físicos, arqueólogos, restauradores y biólogos, entre otros especialistas, destacando los nombres del maestro Arturo Romano Pacheco, quien incluso participó en el descubrimiento; la doctora Josefina Bautista, la maestra Laura Filloy, el doctor Jacinto Robles, y el ingeniero Ricardo Sánchez.
 
Gracias a ello ahora se conoce que la máscara se conforma predominantemente de minerales como el cosmoclor, a la vez que de jadeita, albita, cuarzo, grafito y cinabrio, todos procedentes de Guatemala; sin contar que la concha (dispuesta en los ojos) provino de la lejana área del Pacífico.  Todo lo cual habla de la amplia red comercial alcanzada por los mayas.
 
Y en cuanto a la fisonomía de la máscara, la antropóloga física Josefina Bautista abundó que en la restauración “se encontró que la simetría facial presente en las cabezas de estuco, también lo está en la máscara, coincidimos en todo: el área frontal tan inclinada por el grado tan severo de deformación y la continuidad de la nariz.”
 
“También nos da gusto que esta forma trapezoide nos lleva a la mismos datos proporcionados por la localización de la mandíbula de Pakal II: cuadrada y de mentón prominente, lo que avala el informe preliminar que se hizo in situ y que también lo da la máscara”, concluyó.
 
Video y libro sobre Pakal II, y la restauración de su máscara funeraria
 
El encuentro académico en torno a la máscara de Pakal concluyó con la exhibición de un video sobre el tema realizado por el Área de Medios Audiovisuales de la Dirección de Prensa y Relaciones Públicas del INAH, mismo que formará parte de la más reciente programación de Canal 11, del Instituto Politécnico Nacional.
 
Asimismo, el INAH planea la publicación de un libro que condensará tanto los trabajos arqueológicos que dieron lugar al hallazgo de la tumba del gobernante de Palenque, así como la serie de restauraciones de las que ha sido objeto la famosa máscara.