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Templo de Santiago Apóstol

Conformado por seis óleos y una escultura central, el Retablo de San José creado hacia finales del siglo XVI y principios del XVII, que se ubica en el Templo de Santiago Apóstol, perteneciente a la Ruta Dominica, en Oaxaca, quedó totalmente restaurado tras una labor de rescate de tres años, a cargo de especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
 
Se trata de una obra ejemplar que forma parte del patrimonio cultural de la comunidad de Santiago Tejupan, ubicada en la mixteca alta, cuyo proceso de intervención concluyó el pasado 15 de diciembre, con la colocación de la última de las pinturas que se encontraba en restauración en la ciudad de México, alusiva a la imagen de Santo Domingo.
 
La atención del retablo dio inicio en el 2004 a petición de los habitantes de la localidad, para lo cual se efectuó un diagnóstico sobre el estado de conservación y la elaboración de un anteproyecto, informó Blanca Noval Vilar, subdirectora de Proyectos Integrales de Conservación con Comunidades, quien indicó que la ejecución del mismo representó una inversión de 3.5 millones de pesos aportados por el Fondo de Apoyo a Comunidades para Restauración de Monumentos y Bienes Artísticos (FOREMOBA) del Conaculta.
 
"La intervención se hizo a solicitud y bajo el consenso de la comunidad, quienes además estuvieron presentes durante todo el proceso de restauración, en apego a las políticas del INAH para atender los bienes culturales", indicó la restauradora al referir que para ello se tuvo una coordinación estrecha con la Asociación Raíces y Cultura de Tejupenses A.C.
 
A su vez, Luis Huidobro Salas, restaurador responsable de la coordinación del proyecto, detalló que la atención física del retablo de dimensiones de  5.20 x 3.20 metros, se inició en el 2005 y comprendió en primera instancia una limpieza general y el retiro de un barniz aceitoso de color verde que lo cubría totalmente y le restaba brillantez.
 
"Debajo de esa cubierta logramos encontrar la policromía original entre las que destacan las tonalidades doradas, plateadas y rojizas, así como una decoración tipo laca oriental", abundó el especialista.
 
"El retablo en su conjunto es interesante y fuera de lo común, porque se trata de una obra compuesta, es decir, por dos retablos. En algún momento, las piezas de dos altares se reutilizaron para formar uno nuevo", explicó el especialista al aseverar que los fragmentos con que se constituyó datan de finales del siglo XVI e inicios del XVII.
 
Asimismo, comentó Huidobro Salas, los seis óleos que conforman el retablo fueron enviados para su atención a las escuelas Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM) y de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO); ambas del INAH.
 
"Las pinturas fueron trasladadas de Tejupan a la Ciudad de México y a Guadalajara, siempre bajo la custodia de personas de la comunidad. Mientras que alumnos de la ECRO arribaron a Oaxaca para trabajar in situ diversos elementos del retablo", añadió.
 
En el primer cuerpo se ubican cuatro pinturas de 40 x 30 centímetros con las imágenes de los arcángeles Gabriel, Uriel, Rafael y el Ángel de la Guarda. En la parte superior se encuentra el óleo alusivo a Santo Domingo y en el remate la obra pictórica referente a Dios Padre, está última de forma triangular y con esencia de estilo renacentista. Todas de autor anónimo.
 
"La pintura con la imagen de Santo Domingo fue la última que se restauró en la ENCRyM, misma que el pasado 15 de diciembre se llevó a Tejupan para colocarla en el retablo, acción con la que se dio por concluida la restauración de este bien cultural en su conjunto", destacó el restaurador.
 
La intervención del Retablo de San José es resultado del trabajo interdisciplinario en el que participaron arquitectos, antropólogos, dibujantes, fotógrafos y restauradores. Asimismo como parte de este proyecto integral los especialistas del INAH impartieron diversos cursos a la población tejupense, orientados a la valoración de su patrimonio cultural y medidas para cuidarlo y conservarlo.