Atención especial a una zona con pinturas rupestres

Con el apoyo de 15 voluntarios previamente capacitados, restauradoras del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realizaron trabajos para la eliminación de graffiti en La Pintada, el sitio arqueológico más visitado de Sonora; estas labores se centraron hacia el extremo sur del cañón, en un área con pinturas rupestres cercana a un aguaje, donde se habían registrado actos de vandalismo por más de tres décadas.
 
En colaboración con el Centro INAH Sonora, especialistas de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC) del Instituto, emprendieron a fines de este 2007 una primera temporada de trabajos de restauración. Esfuerzo que se suma al establecimiento de un Plan de Manejo para La Pintada y que incluye, entre otros aspectos, la regulación del flujo de visitantes mediante el acceso de grupos pequeños.
 
De acuerdo con la restauradora perito Sandra Cruz Flores, responsable de estas labores de conservación, "si bien no existe una datación directa de este sitio, es posible observar que hay una gran tradición desde la época conocida como Prehispánico Tardío (800 al 1, 200 d.C.) hasta la Histórica (1, 600 al 1, 800 d.C.). Incluso hay muchos diseños que los actuales grupos seris reconocen como de sus antepasados".
 
En este caso, se conformaron expedientes gráficos, fotográficos y documentales de los cuatro frentes de trabajo establecidos, y que incluían la caracterización del patrimonio rupestre y el registro de deterioros ocasionados tanto por la exposición a la intemperie, como por actos vandálicos. A su vez, se llevó a cabo la primera etapa de monitoreo medioambiental en el área atendida.
 
Posteriormente se llevó a cabo la eliminación de graffitis. "Fue algo  impresionante porque inclusive encontramos estratigrafía, es decir, en ciertas zonas se pudieron ubicar hasta cinco capas de pintura entre aerosol, aplicado en brocha o simplemente arrojada. No obstante, aunque con menor impacto visual, existe mucho deterioro por graffiti inciso o perfilado con lápiz o pluma".
 
A esta destrucción —continúo—, se agrega la que ocasiona el visitante en su afán por percibir de forma más detallada las pinturas; así, muchos humedecen los petroglifos, sea con agua o hasta con refresco, sin saber que con esto se activa el ciclo salino que les afecta.
 
Por desgracia, este gamberrismo también elimina la posibilidad de realizar estudios avanzados para su fechamiento. "Es imposible fechar una pintura rupestre que ha sido afectada por esa contaminación química, de tal manera que quedamos limitados en las posibilidades de comprensión en torno a las culturas pasadas", expresó Cruz Flores.
 
Con la participación de la también restauradora Saydé Sortibrán Cárdenas, las labores de conservación consistieron en el uso de dos diferentes técnicas: una limpieza mecánica, es decir, con bisturí se retiraron algunas de las capas superpuestas; y por medio de disolventes químicos.
 
"Son dos procesos que se combinan, pero cada uno se utiliza de manera específica por área, esto en consideración al aspecto externo de la piedra y a otros elementos. La superficie trabajada abarcó dos muros, de forma lineal cada uno mide aproximadamente 15 metros, por alrededor de 3 metros y medio metros de altura". 
 
Cabe mencionar que este impulso partió de una convocatoria abierta emitida por el Centro INAH Sonora, a fin de integrar un grupo de voluntarios —en su mayoría estudiantes universitarios— que, través de un primer taller, obtuvieron conocimientos relacionados con la arqueología y la conservación del patrimonio rupestre.
 
"Todo esto ha conformado una rica experiencia de trabajo conjunto entre instituciones y sociedad, pero sobre todo de corresponsabilidad frente al importante patrimonio rupestre que integra el sitio La Pintada y de participación de los sonorenses en la dignificación de su legado cultural".
 
Sandra Cruz dio a conocer que se programa dar continuidad a los trabajos de conservación el próximo 2008, a propósito de concluir la eliminación de graffitis pintados y proceder a la de graffitis incisos.
 
"En etapas subsecuentes, asimismo, se emprenderá la erradicación de los efectos por exposición a la intemperie, tales como concreciones y velos salinos, proliferaciones de microorganismos y ennegrecimiento del soporte pétreo. Todos ellos, factores que afectan actualmente la visibilidad de las pinturas en esta área del cañón y en otras partes de La Pintada", finalizó.
 

 
El sitio

 
Actualmente, el Centro INAH Sonora promueve actualmente la investigación sistemática, tanto arqueológica como histórica, de La Pintada —localizada a 56 kilómetros de la ciudad de Hermosillo—, cuyos antecedentes de estudio se remiten a una tesis realizada por Miguel Messmacher a principios de los años 60 del siglo XX.
 
En su investigación que consistía básicamente en un registro de las pinturas rupestres de La Pintada, Messmacher asentaba que eran alrededor de 400, de ahí que mediante el reciente Proyecto de Ejecución trazado para el sitio, se pretende realizar un reconocimiento de las mismas y se prevé que este número ascienda pues con las tareas de limpieza de las mismas posiblemente queden al descubierto otros trazos.
 
En el sitio quedaron registradas figuras zoomorfas: venados, reptiles y aves, pero también existen representaciones antropomorfas muy estilizadas, algunas parecen adornadas con cuernos y pieles de animales, otras con los brazos en alto, como en actitud de imploración o danza.
 
Otras imágenes portan armas defensivas y lo que parecen ser emblemas, unas se encuentran aparentemente arrojando proyectiles y también se pueden apreciar formas híbridas o fantásticas de hombre-animal. Las figuras geométricas existen en gran cantidad y en muy variadas formas. Todos estos diseños fueron elaborados bajo una gama cromática que incluye los colores negro, rojo, blanco, naranja y gris.

Atención a medios de comunicación

 

Gabriel Ulises Leyva Rendón

Director de Medios de Comunicación


Arturo Méndez

Atención a medios de comunicación

arturo_mendez@inah.gob.mx

artest26@yahoo.com.mx

Ext. 417511

 

Foto del día

El reino de Horus. La vida en el país del Nilo