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Foto: Archivo/INAHCiudad Universitaria es un ejemplo urbano-arquitectónico de la consolidación del movimiento moderno de Latinoamérica.

 

Ejemplo latinoamericano de la arquitectura y el urbanismo del siglo XX en Latinoamérica, el campus de Ciudad Universitaria de la ciudad de México quedó inscrito este 29 de junio (tiempo de Nueva Zelanda), en la Lista de Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en la categoría de Bien Cultural.

La incorporación de la candidatura mexicana en el listado mundial tuvo lugar en la 31 Reunión del Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO, que se efectúa en Nueva Zelanda. El 28 de junio, tiempo de México, se dio a conocer el veredicto por el cual el Campus Central de Ciudad Universitaria fue incorporado.

Esta iniciativa fue impulsada conjuntamente por la Secretaría de Educación Pública, El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), integrantes del Comité de el Patrimonio Mundial de la Comisión Mexicana de Cooperación con la UNESCO.

El doctor Francisco López Morales, director de Patrimonio Mundial del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quien se trasladó a esa nación de Oceanía para dar seguimiento a la candidatura mexicana, informó que esta nominación quedó inscrita en la subcategoría de Patrimonio Moderno, con la cual nuestro país suma ya dos bienes inscritos en este rubro, conjuntamente con la Casa Estudio Luis Barragán, incorporada en 2004.

La conjunción armónica del paisaje volcánico, las instalaciones funcionales y la expresión de arte moderno, son algunas de las características que hacen de Ciudad Universitaria un ejemplo urbano y arquitectónico de la modernidad.

Con una arquitectura de 1,000 hectáreas, Ciudad Universitaria se ubica al sur del Distrito Federal, sobre la zona conocida como Pedregal. Es además una reserva natural protegida que se encuentra sobre una capa de lava petrificada de entre seis y ocho metros de espesor, producto de la erupción del volcán Xitle que tuvo lugar en el año 70 a. C.

El conjunto de edificaciones que integran la sede principal de la Universidad Nacional Autónoma de México, fue diseñado por un grupo de 70 arquitectos encabezados por Mario Pani y Enrique del Moral, mismo que se concluyó en 1954 y es una manifestación del movimiento moderno de la arquitectura latinoamericana.

Destacan sus plantas libres, columnas cilíndricas, rampas-escalera, muros-cortina y ventanas con celosías que recuerdan el brisoleil de Le Corbusier. Este modernismo recuperó algunas características de las estructuras prehispánicas de Mesoamérica, como taludes decorativos que se observan en edificios deportivos.

Además, en el sitio se encuentra la impronta de artista notables como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Juan O’Gorman, José Chávez Morado, Francisco Eppens y Mathias Goeritz, y las expresiones de arquitectura del paisaje de Luis Barragán y las estructuras diseñadas por Félix Candela.

Entre los inmuebles más emblemáticos destacan el estadio Olímpico Universitario, la Rectoría, la Biblioteca Central y las facultades de Medicina y Ciencias. Otras naciones latinoamericanas siguieron el ejemplo de la Ciudad Universitaria de México. En Venezuela y Argentina tiempo después se crearon conjuntos similares, tal es el caso de la Ciudad Universitaria de Caracas.

La Ciudad Universitaria de México y el Proyecto Urbanístico de Brasilia, representan la consolidación del movimiento moderno reflejado en importantes conjuntos de Latinoamérica.

Asimismo, el doctor López Morales indicó que en el marco de la 31 Reunión del Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO, se deliberó diferir hasta el 2008, la candidatura de la Reserva de la Biosfera Banco Chinchorro, en la costa de Quintana Roo para ser planteada como un Bien Mixto y no sólo Natural, toda vez que en este complejo de arrecifes —el más grande de México y el segundo en importancia mundial—, se tiene referencia de 44 pecios hundidos cuyas temporalidades fluctúan entre los siglos XVI al XX.

De igual forma, comentó el titular de la Dirección de Patrimonio Mundial del INAH, también se presentaron formalmente las candidaturas que se someterán a consulta en la reunión del año próximo, como es el caso de la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca —ubicada en los estados de México y Michoacán— para la categoría de Bien Natural, y la Villa Protectora de San Miguel el Grande y el Santuario de Jesús Nazareno de Atotonilco, —ambos en Guanajuato—, como bienes culturales.