Firman Acuerdo Nacional para Prevenir la Discriminación   

 

El presidente del Consejo nacional para prevenir y eliminar la discriminación (Cenapred), Gilberto Rincón Gallardo, se pronunció por seguir la norma para garantizar ese derecho en el país y dijo que su vigencia sólo será posible si en todos los estados existe la plena disposición para acatarla.  

 

En el marco de la VI semana cultural de la diversidad sexual organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Manzanillo, Colima, Rincón Gallardo y el gobernador del estado, Silverio Cavazos Ceballos, firmaron el Acuerdo Nacional contra la discriminación, que plantea acciones para trabajar y explorar conjuntamente en el terreno de la no discriminación.

 

Rincón Gallardo indicó que el convenio no significa un acto de publicidad, sino en acuerdo que se traduzca en hechos, realidades, políticas y acciones conjuntas por lo que subrayó su beneplácito y disposición para colaborar con el gobierno local en esta tarea que tiene una multiplicidad de fases.

 

A su vez, el mandatario estatal manifestó el total respeto de su gobierno a las perspectivas de género y de identidad sexual que son esenciales para la congruencia y eficacia de la pluralidad y de las políticas públicas en materia social y cultural.

 

A los colimenses, dijo, no les atemoriza ni les hace daño respetar la diversidad sexual y a los derechos humanos en todas sus formas. Reconoció que en el país el pleno respeto a la pluralidad todavía no es una realidad total.

 

Los atavismos sociales continúan estigmatizando y satanizando, aún existe la intolerancia a la pluralidad de creencia y prácticas, añadió.

 

Durante su intervención en la mesa debate Diversidad y Justicia, la doctora Esther Martínez Roaro del instituto cultural de Aguascalientes detalló su “Teoría jurídica de la corporalidad humana”, desarrollada desde hace 30 años como académica en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

 

Al hacer una similitud con las obras de arte, dijo que la base de los seres humanos se encuentra en el desarrollo de las culturas cristiana, griega y judía en las que predominó un pronatalismo como condición esencial de las sociedades.

 

En torno al pronatalismo, fueron surgiendo una serie de principios y reglas que tuvieron como objetivo preservar la vida humana y en ese sentido obviamente la heterosexualidad fue un principio fundamental. “Quien no cumplía con el objetivo de reproducir tenía que ser discriminado”, fue entonces cuando apareció la sexofobia.

 

Destacó que el catolicismo (la religiosidad) fue el eje de toda la producción cultural y la sexualidad (sea reprimida o no), es un aspecto fundamental, vital para el ser humano.

  

En la teoría de la corporalidad se precisa que la vida humana es cultural y no biológica, y ese sentido defender la vida biológica es defender la vida de cualquier ser vivo en la naturaleza.

 

“A partir de que el genoma humano nos demuestra que genéticamente  somos en un aproximadamente el 98 por ciento iguales a los animales mas próximos a nosotros, el resto indica que somos seres culturales”, con lo que se comprueba que la Provida no es mas que la defensa de nichos de poder ideológicos de control social, sostuvo la especialista.

 

Recordó que el primer discurso laico sobre la sexualidad se plasmó en el artículo cuarto Constitucional, mismo que dio lugar a una de las políticas públicas más fructíferas del  en diciembre de 1974.

   

Sostuvo que ante el estigma y el rechazo al cuerpo contrahecho, y al cuerpo contra natura, al paso del tiempo llegamos al momento de que el cuerpo humano debe verse plurivalente y multifuncional, hoy se puede ser hombre, mañana mujer y después quien sabe.

 

La era cibernética, dijo, nos demuestra que se puede ser mitad humano y mitad artificial “¿quien tiene por ahí alguna muelita tapada, o algún implante, o marcapasos? y ya no hablemos de la robótica y la laparoscopía”, técnicas avanzadas que nos demuestran que el ser humano actual corresponde a la dinámica.

 

Ya no se trata de “aquel macho que preñaba a una hembra”, y aunque el método de reproducción sigue siendo por medio de un óvulo y un espermatozoide, en poco tiempo también esto puede cambiar.

 

Subrayó la necesidad de contar con nuevas estructuras mentales y una nueva filosofía del derecho “que nuestros referentes no sean patriarcales y homofóbicos, que defiendan la condición humana, sin importar que sexo tenga”.

 

La facultad de elegir libremente es una capacidad del ser humano del dónde y para que, lo que importa es la oferta social y esa no surge espontáneamente tiene detrás sus plataformas ideológicas y luchas de grupo. En estas luchas de grupo uno de los problemas es la sexofobia que impide aterrizar libremente valores como la libertad y la dignidad.

 

Reconoció que a pesar de que la Constitución mexicana reconoce esas libertades y la diversidad, en los reglamentos y en las sentencias aplicadas por los regímenes sexofóbicos, se cuela toda la discriminación por lo que es ahí donde hay que luchar.

 

Todos los grupos que plantean la diversidad sexual tienen que pedir políticas públicas concretas en las que su libertad no sea una entelequia, y lo tienen que hacer, dijo, con la claridad de que lo hacen por su núcleo valorativo por su condición humana y su plurivalencia y funcionalidad.

 

Los trabajos de la V1 semana cultural de la diversidad sexual continuarán con el tema de La sexualidad y su normalización histórica, así como con Textos y pretextos sobre la educación sexual en México.

Atención a medios de comunicación

 

Gabriel Ulises Leyva Rendon

ulises_leyva@inah.gob.mx

Director de Medios de Comunicación


  Arturo Méndez

Atención a medios de comunicación

 

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