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Exposición Guayangareo Ciudad de Michoacán.

 

*** El Museo Regional Michoacano muestra un viaje histórico a través de la arquitectura y la evolución urbana que ha consolidado a esta metrópoli

 

*** Más de centenar y medio de piezas, entre planos, libros, pinturas, fotografías y documentos, dan cuenta de ello

 

 

Fundada en el valle de Guayangareo, en el siglo XVI, por órdenes del virrey Antonio de Mendoza, bajo el nombre de Mechuacan y posteriormente de Valladolid, la ciudad de Morelia fue, a inicios de la era decimonónica, uno de los epicentros ideológicos de la lucha por la Independencia del país, así como el lugar donde se formaron dos ilustres insurgentes: Miguel Hidalgo y José María Morelos.

 

Esta urbe de cantera rosa recibió el nombre de Morelia en 1828, por decreto del Congreso local, en honor al Siervo de la Nación, quien era oriundo de esa metrópoli, y cuyo Centro Histórico fue inscrito por la UNESCO en la Lista del Patrimonio Mundial, en 1991.

 

En el marco del 30 aniversario de esa distinción, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través de su representación en Michoacán y del Museo Regional Michoacano, Dr. Nicolás León, da cuenta de la evolución de esta urbe en la exposición Guayangareo, ciudad de Mechuacan-Valladolid. Fundación (orígenes) y desarrollo de una ciudad (colonial) virreinal, instalada en la sala de exposiciones temporales, en la planta baja del recinto.

 

El director de este espacio museístico —el más antiguo de la Red de Museos del INAH—, Jaime Reyes Monroy, dijo que la exhibición, integrada por más de 160 piezas, entre planos, libros, pinturas, fotografías y documentos, es un viaje histórico a través de la arquitectura y la evolución urbana que ha consolidado a esta metrópoli.

 

Presenta testimonios documentales que dan fe de la historia de la antigua Guayangareo-Valladolid, desde su fundación en el siglo XVI, hasta su consolidación política y urbana en el siglo XVIII; las obras de arte que se muestran también recuperan la memoria de una ciudad que mostró grandes progresos arquitectónicos, mismos que hoy en día son la base del rico patrimonio histórico-monumental que la distingue.

 

La traza urbana que conserva se ordenó en retícula con manzanas cuadradas que giraban en torno a una zona medular, en la cual se establecerían la plaza principal y, años más tarde la Catedral. Este diseño urbanístico se basó en la arquitectura renacentista y, en un primer momento, se le encomendó a Luis de León Romano.

 

De los objetos presentados, el historiador destacó algunas fotos que muestran cómo han cambiado los espacios públicos en la ciudad, mientras que otras exponen la labor de rescate del Centro Histórico y de algunas obras de restauración hechas en dicho perímetro, lo que ha permitido que los edificios, hoy considerados Monumentos Históricos, luzcan de la mejor manera.

 

Entre las piezas también se exhibe el plano de las primeras edificaciones ordenadas por el virrey Antonio de Mendoza, así como bibliografía sobre la historia de la ciudad y sus edificios, como la catedral, los conventos y las casas consistoriales o de gobierno.

 

Además, se cuentan con testimonios de las instrucciones para la construcción de inmuebles emblemáticos como el Colegio de San Nicolás, del cual Hidalgo fue rector y donde Morelos estudio; del acueducto o los conventos, con la llegada de las primeras órdenes franciscanas y agustinas.

 

Ante la necesidad de mano de obra para levantar las edificaciones, el 14 de febrero de 1543, el virrey Mendoza asignó algunos poblados de indígenas para que llegaran a la nueva ciudad a ocuparse en las dichas labores. Esto se muestra a través de planos y documentos sobre los barrios de indios fundados en la ciudad. Las congregaciones religiosas de franciscanos, agustinos, dominicos y jesuitas también jugaron un papel importante en la erección de la urbe, atrayendo gente para construir los conventos, y posteriormente en la evangelización.  

 

La exhibición muestra algunos mapas que aluden a la ciudad de Valladolid como el centro político y económico de la provincia de Michoacán, luego de convertirse en sede del nuevo obispado de esta provincia con la edificación de la Catedral, la cual originalmente estaba en Pátzcuaro y en 1580 pasó a Valladolid.

 

A partir de 1828, con el cambio de nombre de la ciudad de Valladolid a Morelia, devino una nueva etapa, por lo que el título de la exposición busca recuperar los distintos apelativos que han acompañado su evolución histórica, desde el sitio de Guayangareo, nombre purépecha, pasando por la Valladolid española, hasta lo que hoy es Morelia.

 

“Es un recorrido amplio que concluye con la exhibición del plano que delimita la Zona de Monumentos Históricos del Centro Histórico, integrado al expediente hecho por el INAH, presentado ante la UNESCO, y mediante el cual se hizo la declaratoria”, puntualizó Jaime Reyes.

 

El montaje busca que las nuevas generaciones aprecien la evolución histórica de la ciudad y valoren lo que hoy en día significa contar con una declaratoria de Patrimonio Mundial, “ya que su preservación no solo es competencia de las autoridades, sino también de la ciudadanía, con quienes se debe mantener y procurar que esos valores se preserven”, finalizó el historiador.

 

Guayangareo, ciudad de Mechuacan-Valladolid. Fundación (orígenes) y desarrollo de una ciudad (colonial) virreinal forma parte de las actividades conmemorativas por los 136 años de la fundación del recinto museístico; permanecerá hasta finales de enero.

 

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