Significado

El nombre de esta zona arqueológica, proviene de su descubrimiento en los terrenos de un antiguo rancho denominado Alta Vista o Buena Vista, muy cerca del poblado minero Chalchihuites, del que adquirió su segundo nombre. A su vez, esta última palabra es un vocablo de origen náhuatl Chalchihuitl que significa piedra verde.


Importancia Cultural

Esta ciudad prehispánica constituyó un centro ceremonial y astronómico de la cultura Chalchihuites, misma que se extendió desde los años 200 al 1100 de nuestra era, por el noroeste del Estado de Zacatecas y el sur de Durango, sobre los valles aledaños al flanco oriental de la Sierra Madre Occidental. Los estudios arqueo-astronómicos en el sitio, indican que la ubicación de Alta Vista-Chalchihuites está asociada a su cercanía con el Trópico de Cáncer; así mismo se ha comprobado que la ciudad fue diseñada y edificada mediante una triangulación precisa en el paisaje, a partir de la Sierra de Chalchihuites: la cumbre del Picacho Pelón 11 km al este; el cerro Chapín 7 km al suroeste y la colina del Pedregoso ubicada 5 km., al noreste, permitiendo con ello observar el desplazamiento anual del sol y así anticipar los cambios de las estaciones en el transcurso del ciclo agrícola. En la cima del Cerro Chapín se encuentran dos petrograbados de círculos-cruces con cuentas calendáricas muy semejantes a los encontrados en la metrópoli de Teotihuacán y sus alrededores.


Acceso

Se accede por la Carretera Federal No. 45 hasta Sombrerete. A partir de esta población debe seguirse la carretera estatal que conduce a Jiménez Teúl (50 kilómetros); se llega así, a la población de Chalchihuites. Desde este punto es necesario trasladarse por una terracería con rumbo oeste por espacio de seis kilómetros, hasta pasar por la localidad de El Refugio, siguiendo adelante para cruzar el Río Colorado. El sitio se localiza un kilómetro más adelante.


Horario

Lunes a Domingo de 09:00 a 17:00 horas.
 

Costo de acceso
 
Entrada general: 40 pesos.


Contacto

Centro INAH Zacatecas 01 (492) 9 22 50 85 y 9 22 04 03

Importancia

La ocupación del sitio, y de la región, se debe sin duda a las condiciones adecuadas que presenta el área para el desarrollo de la vida humana, ya que el lugar se encuentra en las estribaciones de la sierra tamaulipeca, en una zona de lomeríos que alcanzan los 400 metros sobre el nivel del mar, donde predomina una vegetación de bosque con recursos naturales abundantes y acceso a tierras para el cultivo. Al sur del sitio, en los cañones de la sierra, el arqueólogo Richard Mac Neish documentó una larga secuencia de ocupación humana que va desde los primeros habitantes del estado (hace más de 12 mil años) hasta los grupos de tradición mesoamericana, con características semejantes a las que se pueden apreciar en El Sabinito.

El sitio fue habitado desde cerca del año 1000 d.C., pero su ocupación pasó por una serie de periodos intermedios en los que se ha determinado la transición de los habitantes de la economía basada en la caza y la recolección hasta una basada en la agricultura.

De acuerdo con el análisis de los materiales arqueológicos como piezas de cerámica zoomorfas, cuencos trípodes incisos y metates de basalto, recuperados durante las exploraciones en el sitio de El Sabinito, se puede establecer una ocupación próxima a los 900 años, la cual se desarrolló entre el 200 y el 1100 después de Cristo.

Descripción del sitio
 
El Sabinito es uno de muchos asentamientos semejantes que se establecieron en esta zona de las estribaciones de la sierra de Tamaulipas, pero que muestra semejanzas sorprendentes con sitios como el Balcón de Montezuma en la Sierra Madre Oriental. Respecto a las dimensiones de los basamentos en el Sabinito, éstas llegan a alcanzar hasta 4 metros de altura, debido a que la aguda pendiente del terreno exigía elevar más el muro por uno de sus lados para alcanzar el nivel, e integrar así la arquitectura a la accidentada topografía. El sistema constructivo también difiere, pues todos los basamentos, sin excepción, se edificaron con lajas de piedra caliza de 5 a 10 centímetros  de espesor, yuxtapuestas sin cementante.

Se trata de una tradición que en un momento estuvo integrada al mundo mesoamericano, diferente de los grupos seminómadas que la rodeaban y que sin lugar a dudas tuvo contacto con los grupos huastecos de más al sur, así como con grupos aldeanos del sudeste de Estados Unidos, pero con una identidad propia. Después del año 1100, el sitio fue abandonado, y es probable que sus habitantes regresaran a una forma de vida semi nómada, basada en la caza, la pesca y la recolección y hayan dejado de ocupar sitios con altas densidades de población. Se ha calculado que El Sabinito está conformado por más de 600 estructuras, y que llegó a tener más de 1500 habitantes durante su apogeo.

Servicio disponible en la Zona Arqueológica El Sabinito

Estacionamiento.
 

Sitio web y redes sociales

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Contacto

Luis C. Torre Gómez.
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Teléfono: 01 (834) 306 - 0160.

Significado

Se desconoce el nombre original del asentamiento. El nombre de Kohunlich proviene del inglés cohoon ridge (lomerío de corozos), que se refiere a la existencia de palmas de corozo, especie característica del área del Petén. En 1912, el sitio fue visitado por primera vez por el arqueólogo norteamericano Raymond Merwin, cuando el lugar era conocido con el nombre de Clarksville, en alusión al campamento maderero que se encontraba tres kilómetros al norte del área monumental de Kohunlich.

 

Importancia Cultural

El asentamiento se localiza en área donde conviven un paisaje plano con drenaje subterráneo y un lomerío con cerros, pequeñas cañadas y aguadas. Se conforma por unidades habitacionales y complejos arquitectónicos cívicos y ceremoniales, rodeados de tierras fértiles para el cultivo, ubicadas en una extensión de 14 km2.  La primera ocupación de Kohunlich se ubica en el Preclásico tardío (300 a.C. -250 d.C.), etapa en el fueron construidas  plataformas de baja altura alrededor de la Plaza Ya’axná, edificaciones que en el Clásico Temprano  fueron cubiertas por edificios monumentales. Durante este periodo, se erigió el Templo de los Mascarones, decorado con ocho figuras moldeadas en estuco con policromía, en colores rojo y negro, sobre armazones de mampostería, de los que sólo se conservan cinco. Su iconografía representa personajes reales, ataviados con atributos relacionados con el sol. Durante el Clásico tardío (600-900 d.C.), Kohunlich alcanzó su máximo poblacional, periodo en el que se construyeron  la mayor parte de las estructuras que hoy pueden apreciarse, como la Plaza de las Estelas y el Conjunto de las Vías (complejos cívico- ceremoniales), el Conjunto Noroeste, las estructuras tardías del Conjunto Pixa’an y el Conjunto de Los 27 Escalones (ambos, complejos residenciales de elite). El crecimiento del asentamiento continuó hasta el Postclásico temprano (1000-1200 d.C.), época en la que los mayas depositaron ofrendas de incensarios en los templos y acondicionaron cuartos y plataformas alrededor de los edificios principales o en los conjuntos habitacionales.

 

Acceso

Para llegar a la zona arqueológica de Kohunlich se toma la Carretera Federal 186 (Chetumal-Escárcega), se continúa hasta el poblado Francisco Villa, y posteriormente se toma la desviación que después de 9 kilómetros, conduce a la zona arqueológica.

 

Servicios disponibles en la zona

Unidad de servicios, estacionamiento, sanitarios y taquilla para la expedición de boletos.

 

Horario

Lunes a domingo de 08:00 a 17:00 horas (último acceso a las 16:30 hrs.).

 

Cobro de acceso: 65 pesos

 

Contacto

Centro INAH Quintana Roo. Insurgentes 974, Colonia Forjadores, Chetumal, Quintana Roo. C.P. 77025.
Tels. 01 (983) 837 24 11 y 837 0796, ext. 318002 y 318003.
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Recomendaciones

Calzado y ropa cómoda, protección para el sol, gorra o sombrero, agua  y repelente.

Significado

Uxmal es un topónimo antiguo, ya que aparece en diversos documentos coloniales tempranos, sin embargo, su etimología no se ha explicado satisfactoriamente. La interpretación tradicional del significado de la palabra es “Tres veces construida”, lo cual podría ser una alusión a varias ocupaciones sucesivas del sitio. También es posible que el vocablo ux (“cosechar”, en el maya yucateco) transmita la idea de una región de abundantes cosechas, de acuerdo con la potencialidad agrícola de la región Puuc.


Importancia Cultural

Es sin duda el asentamiento más representativo de la arquitectura de la Región Puuc. En este las fachadas están decoradas con mascarones de Chac, el Dios de la Lluvia, grecas, paneles con jeroglíficos y altas cresterías. Entre los edificios más representativos están la Pirámide del Adivino, el Cuadrángulo de las Monjas y la Casa de las Palomas. Ubicación cronológica principal: Clásico Tardío 600 a 900 d. C.


Acceso

Desde la ciudad de Mérida, es necesario trasladarse por la Carretera Federal No. 261 en dirección a Santa Elena. 9 kilómetros después del poblado de Muna se localiza Lázaro Cárdenas y 3 kilómetros después, el sitio arqueológico. El visitante puede arribar al sitio por medio del transporte público.


Horario

Lunes a Domingo de 08:00 a 17:00 horas


Cobro de acceso: 70 pesos


Importante: El Gobierno del Estado a través de la Agencia de Administración Fiscal de Yucatán cobra una admisión general adicional de $153.00. Para los mexicanos que acrediten la nacionalidad mediante una identificación oficial la admisión será de $87.00. Las personas físicas que acrediten la nacionalidad mexicana estarán exentas del pago del derecho los domingos.
El espectáculo de luz y sonido tiene un costo adicional de 59 pesos para nacionales y 92 pesos para extranjeros.


Contacto

Centro INAH Yucatán 01 (999) 9 44 00 33, 9 44 00 43 y 9 44 40 68
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Orígenes de su nombre

El sitio se encuentra al poniente de la laguna de Bacalar, rodeado de una gran cantidad de asentamientos prehispánicos menores y muy cerca de la zona arqueológica de Dzibanché. El nombre de Ichkabal le fue asignado apenas en marzo de 1995, cuando los primeros arqueólogos llegaron al lugar acompañados de guías locales; el nombre significa “entre bajos”, con lo cual se quisieron resaltar las características fisiográficas del entorno del sitio.

Importancia

Hasta el momento es uno de los sitios más monumentales del sur de Quintana Roo; cuenta con estructuras excepcionalmente masivas, hasta de 46 metros  de altura lo que permite asegurar que se trata de uno de los grandes centros políticos de la región desde épocas muy tempranas. De acuerdo con los primeros reconocimientos en superficie, tiene más de 30 kilómetros cuadrados de extensión.

 En Ichkabal prácticamente todo está por conocerse. Los primeros trabajos de exploración arqueológica iniciaron en 2009 y permiten asegurar que se trata de un asentamiento muy antiguo, seguramente iniciado durante el Preclásico medio o tardío, a decir de los arreglos de sus edificios y de la monumentalidad características de esa época.

Descripción del sitio

El sitio integra seis grupos arquitectónicos y cuatro aguadas. El Grupo Principal está compuesto por tres enormes basamentos y un grupo de plaza, todos ellos colocados en cada una de las esquinas de la extensa plaza que forman y la cual cierra al sur con una aguada rectangular de una hectárea.  Al momento, los edificios se han designado de acuerdo a su posición en el conjunto: NW, NE, SE y el grupo de plaza SW.


Aviso: Se prevé que esta zona arqueológica estará abierta al público en un futuro cercano.

Significado

Se ignora nombre original de la ciudad. En 1937 el investigador Alberto Escalona Ramos lo denominó Oxtankah, topónimo que puede tener tres interpretaciones: “en medio de tres pueblos”, “tres barrios” o “lugar rodeado de ramones”. El ramón es un árbol (Brosium alicastrum) que florece en verano.

 

Importancia cultural

Es la ciudad prehispánica más grande e importante que se ha descubierto en la bahía de Chetumal. Los primeros grupos mayas asentaron su residencia en Oxtankah alrededor del año 600 a. C., permaneciendo ahí hasta 1100 d.C. En ese espacio temporal acontecieron tres momentos de alta densidad poblacional: Preclásico tardío (300-50 a.C.) Clásico temprano (250-600 d.C.) y Clásico tardío-terminal (600-900 d.C.). La máxima prosperidad de su sistema socio-político, se alcanzó durante el Clásico temprano, cuando los grupos dirigentes de Oxtankah fungieron como rectores de las poblaciones aledañas, reflejando su poder aún en la arquitectura. En esa época varios edificios fueron ampliados notoriamente duplicando sus proporciones originales; la extensión de la ciudad rebasó los límites de la costa incorporando a la isla Tamalcab. El área nuclear del asentamiento comprendía por lo menos diez plazas y dos patios hundidos delimitados por edificios, más de treinta estructuras aisladas y un cenote. El diseño arquitectónico dominante de las estructuras es del estilo Petén: cuerpos superpuestos con muros en talud, con esquinas redondeadas y remetidas, cuyo elemento esencial es la moldura llamada “en delantal”. Para abastecerse de agua dulce, construyeron pozos y chultunes, donde captaron agua de lluvia. La navegación fue una actividad común, por lo que en canoas recorrieron los canales de la región y cruzaron la bahía de Chetumal para transitar el mar Caribe de norte a sur, relacionándose  con otras poblaciones costeras y participando en los sistemas de intercambio a larga distancia, para  obtener productos marinos y terrestres foráneos que distribuían a otras  comunidades asentadas tierra adentro. A la entrada de los españoles, Oxtankah tenía unos 400 años de haber sido abandonada.

 

Acceso

Para llegar a la zona arqueológica se toma la carretera Chetumal-Calderitas y al llegar a este poblado se continúa por la carretera asfaltada que bordea la bahía; 4.5 kilómetros al norte, se encuentra el señalamiento que marca el acceso al sitio. El trayecto total desde el centro de Chetumal, toma un tiempo aproximado de 25 minutos.

 

Servicios disponibles en la zona

Estacionamiento, centro de Información y sanitarios.

 

Horario

Lunes a Domingo de 08:00 a 17:00 horas (último acceso a las 16:30 hrs.).

 

Costo de acceso

Entrada general: 50 pesos.

 

Contacto

Centro INAH Quintana Roo. Insurgentes 974, Colonia Forjadores, Chetumal, Quintana Roo. C.P. 77025.
Tels. 01 (983) 837 24 11 y 837 0796, ext. 318002 y 318003.
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Recomendaciones

Llevar calzado cómodo, agua, repelente y protección solar. Recorrer el sitio siguiendo los senderos de visita.

Localización

Laguna San Isidro, Tula Tamaulipas.

Importancia

Tammapul se  localiza en un fértil valle situado entre las regiones tropical y semidesértica. La laguna San Isidro, ubicada al noreste del montículo, debió ser el eje de su actividad económica. Las cordilleras de la Sierra Madre Oriental que encierran el valle, sobre las que se cierne la niebla al amanecer, brindan un paisaje de extraordinaria belleza que confirma así el misterioso significado de su nombre huasteco: Tammapul, “Lugar de nieblas”.

El análisis de 35 500 tiestos, por parte de la arqueóloga Diana Paulina Radillo Rolón en el año 2007, señala que fue la cultura de Río Verde con las que Tammapul mantuvo mayor relación. En cuanto al patrón de asentamiento, es clara la enorme diferencia que existe entre este asentamiento y Río Verde, ya que aquél consta sólo de tres edificios dispersos y bastantes alejados entre sí; sin embargo, la arquitectura resulta bastante similar.

Se piensa que Tammapul es obra de la cultura huasteca, sin embargo, los materiales cerámicos guardan más relación con la cultura del Río Verde, en el vecino estado de San Luis Potosí. De resultar ciertas las suposiciones de los arqueólogos, el sitio se ubicaría alrededor de los años 600 y 900 d.C. Finalmente, hay que mencionar que el sitio se encuentra en una zona de confluencias culturales y ambientales, justo en la zona de transición entre la fértil región tropical y la zona árida; entre los límites ecológicos y culturales de Mesoamérica y Aridoamérica.

Descripción del sitio

En el valle donde se localiza Tammapul, destacan asentamientos arqueológicos que se localizan al oriente de la ciudad de Tula, Tamaulipas, a orillas de la laguna, en una superficie que comprende dos kilómetros aproximadamente, entre los cuales los restos más visibles son las zonas del Potrero de la Palma y la del Cuecillo. El cúe o montículo principal del núcleo era de gran tamaño, tenía una base de 41 m de diámetro y 12 metros de altura; probablemente tuvo algún revestimiento de piedra, pero éste ha desaparecido.

El patrón constructivo es de dos etapas sobrepuestas, cuyo centro o eje es un núcleo de planta circular de aproximadamente 8 metros de diámetro construido con piedra sin carear y lodo.
 
Costo de acceso

Esta zona arqueológica no está abierta oficialmente al público.

Sitio web y redes sociales

Correo Electrónico: www.inah.gob.mx@c_inahtamps

Significado

No se tienen evidencias que permitan conocer el nombre que tuvo el sitio en la época prehispánica, por lo cual se retomó el nombre del Ejido donde se ubica, y que puede traducirse del maya como “Lugar del maíz colorado”.

 

Importancia cultural

Es el asentamiento de mayor importancia detectado a la fecha en la Región de los Lagos, cuya ocupación inició 300 años antes de nuestra era (Preclásico tardío), con pequeños caseríos alrededor de los cuerpos permanentes de agua dulce de la región. Con base en las investigaciones realizadas a la fecha, se asume que fue durante los primeros años del Clásico temprano (250 d.C.) cuando se efectuó  la traza urbana que hoy se conserva y la construcción de la mayoría de las estructuras que conforman el núcleo del asentamiento, que comprende alrededor de 70 hectáreas, en donde se ubican conjuntos arquitectónicos de carácter público con diferentes funciones cívicas, religiosas y administrativas. Construido en sus inicios bajo los patrones estilísticos del Petén, el sitio continuó su crecimiento y desarrollo por 500 años más, en los cuales desarrolló el estilo arquitectónico que lo caracteriza y en el cual, se entremezclan rasgos de los estilos Río Bec y Chenes, debido probablemente a su ubicación estratégica. Posteriormente experimentó un posible decaimiento poblacional y un virtual abandono, que ocasionó el cese constructivo de edificios de carácter público, aunque es factible que este abandono no fuera generalizado en toda el área. Finalmente, en el período Posclásico tardío (1200 -1450 d.C.), se rehabilitaron algunos espacios cívicos y religiosos, lo que pudiera indicar un repoblamiento al menos parcial. Las únicas dos estelas con inscripciones jeroglíficas encontradas a la fecha, resultan ilegibles debido a su deterioro, por lo cual solo se puede asumir, por el momento, que Chacchoben era un sitio importante vinculado a alguna capital regional mayor, situación que bien pudo cambiar en el tiempo durante el cual el sitio permaneció habitado.

 

Acceso

Se encuentra a 9 kilómetros de la desviación existente en la Carretera Federal no. 307 Chetumal-Cancún y en el margen izquierdo de la Carretera Federal no.  297 conocida como “vía corta” a Mérida. La entrada al sitio se encuentra 5 kilómetros al NW del poblado de Lázaro Cárdenas.

 

Servicios disponibles en la zona

Existe un área de servicios a cargo del ejido de Chacchoben, que incluye sanitarios, información turística, venta de artesanías, bebidas y alimentos ligeros. La taquilla se encuentra a cargo del INAH. El visitante debe cubrir una cuota adicional por el uso del estacionamiento.

 

Horario

Lunes a domingo de 08:00 a 17:00 horas (último acceso a las 16:30 hrs.).


Costo de acceso

Entrada general: 55 pesos.

 

Contacto

Centro INAH Quintana Roo. Insurgentes 974, Colonia Forjadores, Chetumal, Quintana Roo. C.P. 77025.
Tels. 01 (983) 837 24 11 y 837 0796, ext. 318002 y 318003.
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Recomendaciones

Llevar ropa fresca y cómoda, así como respetar las indicaciones del personal del INAH en el sitio.

Significado

Este asentamiento prehispánico, localizado en un antiguo rancho ganadero, fue bautizado en el siglo XX con el nombre del santo de su propietario. Como en muchos casos, el topónimo maya original se desconoce, aunque su registro es muy antiguo.

 

Importancia cultural

Los trabajos arqueológicos muestran que el asentamiento prehispánico fue fundado alrededor del año 300 d.C., cuando era un pequeño asentamiento, aunque ya era el más grande de la isla. Posteriormente, hacia el año 600, se inició un rápido proceso de crecimiento de la ciudad, atestiguado por la aparición de arquitectura perecedera y de mejor calidad constructiva, y por un posible reforzamiento de sus relaciones con los sitios costeros del norte de Quintana Roo.

A partir del año 1000, con el surgimiento de Chichén Itzá como gran centro político y económico de la península, el sitio se integró en una red económica cada vez más intensa, que habría de llevarlo a convertirse en la gran ciudad que fue a partir de 1200 d.C. Durante el Postclásico tardío (1200 – 1450 d.C.), se construyó la mayor parte de los edificios que hoy pueden verse, estableciéndose una red de comunidades menores, dependientes de San Gervasio y ubicadas en toda la extensión de la isla.

El sitio está constituido por diversos conjuntos arquitectónicos unidos por una red de sacbés, o caminos blancos. Sus principales conjuntos son los denominados como Manitas, Chichán Nah (“Pequeña Casa”), El Álamo, Nohoch Nah (“Gran Casa”), Murciélagos, Ka'na Nah (“Casa Alta”) y El Ramonal, éste último aún en proceso de exploración y no abierto a la visita.

Los cronistas españoles se refieren a los diversos asentamientos mayas que existían en Cozumel a su llegada, vinculándolos al culto a la diosa Ixchel, patrona de la medicina, los partos y el tejido. Sin embargo, estas referencias corresponden a un sitio actualmente destruido, que se ubicaba en el emplazamiento de la actual ciudad de San Miguel de Cozumel, donde se encontraba el oráculo dedicado a esta diosa. En San Gervasio no se ha encontrado ninguna evidencia arqueológica que le relacione con el culto a Ixchel.

 

Acceso

Se localiza 7 kilómetros al este del actual poblado de San Miguel de Cozumel y es fácilmente accesible a través de la carretera transversal de la isla, que es un camino pavimentado en buen estado, construido en 1972. Numerosas agencias de viajes organizan visitas guiadas y el servicio local de taxis ofrece el recorrido desde los principales hoteles de la ciudad

 

Servicios disponibles en la zona

Estacionamiento, sanitarios, tiendas de artesanías y fuente de sodas administrados por una fundación local; el INAH tiene un área para la expedición de boletos. Existe una asociación de guías certificados. Deberá tomarse en cuenta que a la cuota de acceso del INAH deberá agregarse un cobro adicional que realiza la Fundación de Parques y Museos de Cozumel por concepto de uso del camino de acceso y del área de servicios.

 

Horario

Lunes a domingo de 08:00 a 16:30 hrs.
 

Cobro de acceso: 70 pesos

 

Contacto

Centro INAH Quintana Roo. Insurgentes 974, Colonia Forjadores, Chetumal, Quintana Roo. C.P. 77025.
Tels. 01 (983) 837 24 11 y 837 0796, ext. 318002 y 318003.
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Recomendaciones

Llevar calzado cómodo, agua, repelente y protección solar.

Importancia

El asentamiento Las Flores se fundó sobre el promontorio de 30 metros de altura que bordea la ensenada de la laguna de El Chairel, situada a 4 kilómetros al noroeste del centro de la ciudad de Tampico.

El sitio fue explorado desde principios del siglo xx, pero fue entre los años 1941 y 1942 cuando los arqueólogos Gordon Ekholm y Wilfredo Du Solier realizaron las primeras excavaciones científicas. Sin embargo, gran parte del sitio ya había sido destruido por la construcción de las colonias Águila y Las Flores durante el auge petrolero de Tampico (1920-1950) y sólo quedó un montículo en un pequeño lote de propiedad municipal usado como basurero, lo que aceleró el deterioro de los vestigios. En 1991 y en 1997 se realizaron varios trabajos de liberación, consolidación y restauración por parte del  INAH en colaboración con el Ayuntamiento de Tampico y se instaló la infraestructura necesaria para proteger y abrir el sitio al público.

La cerámica de Las Flores representa un fuerte cambio estilístico respecto de la tradición antigua de la costa del Golfo de México, ligada a las cerámicas toltecas y mayas. Ésta presenta estilo, formas y decoración que recuerdan las vasijas del centro de México, relacionadas con cerámicas toltecas de las fases coyotlatelco y mazapa (700–1000 d. C.). Un hallazgo importante es una escultura que representa a la diosa de la fertilidad (Teem) semidesnuda con un gran tocado sobre la cabeza y las manos sobre el vientre, representante de la tradición huasteca. Lo que parece indicar un estrecho lazo de este pueblo con la mesa central o, bien, la coexistencia de dos grupos de población étnicamente distinta en un mismo núcleo.
 
Descripción del sitio

El sitio contaba originalmente con más de 20 montículos que fueron construidos entre el año 1000 y 1250 d.C. (periodo Pánuco v) con una posible reocupación breve entre 1250 y 1500 d.C. (periodo Pánuco vi). El montículo conservado y conocido como Pirámide de Las Flores es de planta circular, con forma de cono truncado, de aproximadamente 6 metros de altura con 36 metros de base. Su construcción se realizó con tierra y apisonados de cal y arena, sin utilizar la piedra. En su interior hay evidencias de 26 pisos de argamasa (mezcla de cal y arena) y cinco subestructuras. Se identificaron también vestigios de once escalinatas. La Escalinata Oeste semeja una gran rampa flanqueada por alfardas que sobresale del macizo del basamento, cuya cima estaba coronada por un templo de planta circular y techo cónico, construido con madera y zacate.


Sitio web y redes sociales

Correo electrónico: www.inah.gob.mx@c_inahtamps

Contacto

Luis C. Torre Gómez
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Teléfono: 01 (834) 306 - 0160.

Significado

Se desconoce el nombre original del asentamiento. Dzibanché es el nombre que Thomas Gann (médico militar y arqueólogo amateur inglés) asignó al sitio durante su visita en 1927. Es un vocablo maya que significa “escritura en madera” y hace alusión a los dinteles de madera tallada ubicados en los vanos del Templo del Edificio VI, los cuales fueron retirados para garantizar su conservación.

 

Importancia Cultural

El complejo Dzibanché - Kinichná se encuentra en una zona de transición entre la selva baja del norte de la Península de Yucatán y la selva tropical lluviosa del Petén. El asentamiento ocupa una extensión de más de 40 km2 y se conforma por cuatro grupos de arquitectura monumental: Dzibanché o Grupo Principal, Complejo Central o Grupo Lamay, Tutil y Kinichná, grupos que tuvieron funciones específicas, intercomunicados por sacbés o caminos blancos mayas.

En la arquitectura del sitio es posible observar el estilo Peten, estilo que fue remplazado a mediados del Clásico (aprox. 600 d.C.), por templos con fachadas decoradas con pilastras pareadas, bóvedas muy altas de doble desarrollo con tensores en los extremos de sus estrechas galerías y basamentos con cuerpos decorados con talud – tablero, características pertenecientes a un estilo local, asociado a la dinastía Kaan, que se estableció en el sitio durante el Clásico temprano. La existencia de textos jeroglíficos grabados en los monumentos de la escalera del Templo de los Cautivos y hallazgos de ofrendas suntuosas en cámaras funerarias, denotan que Dzibanché estuvo involucrado en la conquista de varios pueblos, conquistas bélicas realizadas por varios gobernantes de la familia Kaan, durante más de dos siglos. La secuencia de ocupación de Dzibanché tiene sus inicios en el Preclásico tardío (300 a.C.), y el asentamiento alcanzó su clímax poblacional en el Clásico (400-700), cuya población perduró  hasta el Posclásico tardío (1500 d.C.).

En el Grupo Principal, los edificios principales son los Templos I (o Templo del Búho) y el Templo II (o Templo de los Cormoranes), ubicados en la Plaza Xibalbá; y los Edificios de los Cautivos y de los Tucanes, ubicados en la Plaza Gann.

 

Acceso

Se arriba al sitio por la Carretera Federal 186 (Chetumal-Escárcega), hasta llegar a la desviación en el kilómetro 215.5 que conduce por un camino asfaltado a los poblados de Morocoy y San Pedro Peralta. Pasando Morocoy, en el lugar conocido como “La Pista”, se toma la desviación que lleva al sitio, siete kilómetros al este, por un camino asfaltado que desemboca directamente en la zona arqueológica.

 

Servicios disponibles en la zona: Unidad de servicios y sanitarios.

 

Horario: Lunes a domingo de 08:00 a 17:00 horas (último acceso a las 16:30 hrs.).
 

Costo de acceso

Entrada general: 55 pesos.

 

Contacto

Centro INAH Quintana Roo. Insurgentes 974, Colonia Forjadores, Chetumal, Quintana Roo. C.P. 77025.
Tels. 01 (983) 837 24 11 y 837 0796, ext. 318002 y 318003.
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Recomendaciones

Llevar calzado cómodo, agua, repelente y protección solar.

Significado

Se desconoce el nombre original del sitio. Muyil es el nombre con que se conoce desde la época Colonial, a una de las lagunas adyacentes al sitio. También se le conoce como Chunyaxché.

 

Importancia cultural

Es un asentamiento que por su posición geográfica mantuvo una larga continuidad ocupacional. Las primeras evidencias materiales corresponden al Preclásico tardío (300 – 50 a.C.), cuando habría tenido vínculos con asentamientos del norte de Belice y sur de Quintana Roo, relación que se rompe hacia el Clásico tardío, cuando se fortalece su relación con el interior de la Península de Yucatán y tiene un importante crecimiento demográfico, que se relaciona a la construcción de algunos de los edificios que se conservan actualmente.

Para el Clásico temprano (250 – 600 d.C.), Muyil era ya una importante ciudad en la que se construyeron importantes edificios de estilo Petén, como El Castillo y los tres basamentos del Grupo de la Entrada. Por su ubicación estratégica, hacia el Posclásico temprano (1000 – 1200 d.C.), mantuvo algunos contactos, con Chichén Itzá primero, y con Mayapán después. En el Postclásico tardío (1200 – 1450 d.C.), se construyeron la mayoría de los edificios conocidos, y cuando la ciudad cobró gran importancia al insertarse en las redes comerciales costeras de la Península.

 

Acceso

Se accede por la Carretera Federal 307 (Reforma Agraria-Puerto Juárez), 25 km., al suroeste de Tulum 70 km. al noreste de Felipe Carrillo Puerto. La entrada al sitio se encuentra directamente sobre la carretera federal. El visitante puede arribar al sitio por medio del transporte público.

 

Servicios disponibles en la zona

Estacionamiento, taquilla, sanitarios y área de descanso.

 

Horario

Lunes a domingo de 08:00 a 17:00 horas (último acceso a las 16:30 hrs.).

 

Costo de acceso
 
Entrada general: 40 pesos.

 

Contacto

Centro INAH Quintana Roo. Insurgentes 974, Colonia Forjadores, Chetumal, Quintana Roo. C.P. 77025.
Tels. 01 (983) 837 24 11 y 837 0796, ext. 318002 y 318003.
Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla..

 

Recomendaciones

Llevar calzado cómodo, agua, repelente y protección solar.