Significado

Es posible que el nombre de Izapa sea una deformación del vocablo Nahuatl “Atzacua” (lugar del reservorio de agua). O bien Lugar del río de la Sal (ixtac+atl+pan). También puede ser el vocablo “Ixtapan” (sobre el arenal).

 

Importancia cultural

En este lugar se desarrollaron desde por lo menos 1500 aC, la cultura mixe-zoque (la cual tiene relación con los olmecas arqueológicos); los rasgos de la cultura pre-maya son evidentes, los cuales se hacen presentes posteriormente en todo el área maya del clásico. La presencia de enclaves mexicas con el objeto de cobrar tributos en el área de la costa chiapaneca son patentes en todos aquellos poblados que presentan nombres en lengua náhuatl, desde Tonalá, Chiapas hasta El Salvador en Centroamérica. Los diversos montículos de la zona presentan un arreglo de plazas o patios, los cuales fueron denominados de acuerdo a como se iban trabajando. En la actualidad, los Grupos A y el B (en la zona nuclear de monumentos), y el Grupo F hacia el norte del conjunto son los que están abiertos a la visita.  Izapa presenta una ocupación continua desde 1500 a.C hasta 1200 d.C. La regularidad en orientaciones y traza de los espacios, así como las constantes en posicionamiento de monumentos, indican una actividad constructiva bajo los mismos patrones básicos de planeación.

 

Las esculturas de Izapa integran ideas conmemorativas y mitológicas sobre el ser humano y la naturaleza, con una utilidad tanto práctica como espiritual. Su mayor aporte es la escultura en bulto en el acomodo de estelas y altares, elemento cultural asociado a los montículos más importantes y el cual aparece posteriormente en el área maya durante la época clásica. En muchas de estas estelas están retratados personajes que aparecen en las leyendas del Popol Vuh, libro que narra las antiguas tradiciones originarias de los mayas de los altos. El estilo “Izapeño, desarrollado a lo largo de 700 años (desde 600 a.C. hasta 100 d.C.),  se distribuyó por lo que ahora es la costa chiapaneca y la costa guatemalteca. Se distingue por estelas talladas en bajo relieve que presentan un arreglo vertical dividido en tres planos: el celeste, el terrenal y el del inframundo, presentando ricas y alegóricas escenas rituales con deidades, personajes y descripciones de la narrativa oral que posteriormente se distribuye por toda la península de Yucatán.

 

Por descubrir: En un día claro, es posible apreciar la relación geográfica entre los montículos más altos de Izapa y los volcanes de Tacaná (al Norte) y Tajumulco (al Este).  Otros detalles que se pueden apreciar en las estelas principales son deidades del agua, personas decapitadas (lo cual se hizo común como práctica de sacrificio en el clásico), y otros elementos e íconos que se aprecian en elementos más tardíos en buena parte de Mesoamérica.

 

Acceso: En la carretera 200 o la “ruta de la Costa y Soconusco”, Km 304. Hay una serie de grupos de edificios tanto al Norte como al Sur de dicha carretera. Los automóviles llegan hasta las áreas en donde hay estacionamientos.

 

Servicios disponibles en la zona: Sólo hay un pequeño módulo de servicios al Norte de la carretera (Grupo F). Tanto en el Grupo A como en el B se pueden comprar artesanías, refrescos y agua embotellada. En Tapachula hay varias agencias de operadores turísticos que van a los principales grupos de edificios (A, B y F).

 

Horario: Lunes a Domingo, 9 a 17 horas. El Grupo F tiene diferentes horarios de apertura, permaneciendo cerrado los martes.

 

Contacto: Centro INAH Chiapas 01 (961) 6 12 83 60 y 6 12 28 24

 

Recomendaciones: Para recorrer los 2.5 kilómetros entre los principales grupos de edificios que se pueden visitar (A, B y F), es necesario llevar zapatos cómodos, ropa ligera, sombrilla o manga (llueve en las tardes a partir de las 14 hrs), llevar suficiente agua potable.

 

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