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Portada Libro La vida que yo vivi. Foto Melitón Tapia INAH.

 

*** El libro Arqueología de la arqueología y el catálogo de la muestra Templo Mayor: revolución y estabilidad fueron dados a conocer en el encuentro literario

 

*** A cuatro décadas de iniciado el Proyecto Templo Mayor, especialistas del INAH analizaron sus principales aportes a la cultura, la historia y la sociedad mexicana

 

 

En la historia de la arqueología mexicana, el año de 1978 se destaca por acontecimientos cuasi míticos, como el descubrimiento en febrero del monolito de la diosa Coyolxauhqui, y el inicio en ese mismo año de los trabajos de excavación, investigación y difusión del Recinto Sagrado de Tenochtitlan, a través del Proyecto Templo Mayor (PTM) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

 

Cuatro décadas después, tras múltiples investigaciones arqueológicas que han indagado y recuperado algunos de los más notables templos, edificios administrativos y contextos mortuorios de la capital prehispánica, el PTM es revisado y celebrado a través de dos publicaciones presentadas por el INAH en la 31 Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara: Templo Mayor: revolución y estabilidad y Arqueología de la arqueología.

 

La primera de estas obras, catálogo de la muestra temporal que actualmente se exhibe en el Museo del Templo Mayor (MTM), fue presentada en el encuentro librero dentro de una mesa de diálogo que contó con la participación de los arqueólogos Eduardo Matos Moctezuma y Leonardo López Luján, del historiador Alfredo López Austin, y que fue moderada por Patricia Ledesma Bouchan, directora del MTM.

 

Esta publicación, refirió la titular del recinto museístico, partió de una pregunta hipotética: ¿qué habría sucedido si los restos del Templo Mayor no hubiese sido hallado en aquel año de 1978? Con dicho planteamiento, investigadores del INAH y académicos ajenos a la institución pero vinculados desde el primer día con el PTM, escriben sobre la importancia de los hallazgos registrados en el corazón de la Ciudad de México y los efectos que estos han tenido en la esfera cultural, política, económica y social.

 

Dividido en 11 capítulos, el catálogo rememora, por ejemplo, las intensas labores de excavación realizadas en su momento por 600 trabajadores en simultáneo —entre arqueólogos, geólogos, biólogos y ayudantes en general—; de las más de mil publicaciones que hasta ahora se cuentan en torno al Templo Mayor y su museo; además de acontecimientos como la declaratoria de Patrimonio Mundial dada por la UNESCO al Centro Histórico de la Ciudad de México y a Xochimilco en 1987, en gran medida derivada de lo entonces logrado y difundido por el PTM.

 

“Este catálogo nos habla, con un lenguaje ameno e investigaciones del más alto nivel, de cuatro décadas de sorpresas que hemos disfrutado todos los mexicanos a partir del trabajo de especialistas del INAH”, señaló Alfredo López Austin.

 

Asimismo, el investigador emérito del INAH, Eduardo Matos, aseveró que una particularidad más del libro es que no sólo congrega a los investigadores consolidados que iniciaron la excavación del templo o atestiguaron los inicios del MTM, sino también de jóvenes especialistas que “se han formado profesionalmente dentro del Templo Mayor”.

 

La segunda publicación de carácter arqueológico dada a conocer por el INAH en la FIL de Guadalajara es Arqueología de la arqueología, autoría de Leonardo López Luján y  coeditada por el INAH y la editorial Raíces a través de la revista Arqueología Mexicana.

 

En esta obra se reúnen 27 artículos publicados en la citada revista especializada, mismos que firmados por López Luján en solitario o en coautoría con investigadores como Marie-France Fauvet-Berthelot, Saburo Sugiyama y Alfredo López Austin, entre otros, detallan el surgimiento y el desarrollo de la investigación arqueológica en México desde la época prehispánica y los inicios del virreinato, hasta fines del siglo XIX.

 

Se trata, comentó Eduardo Matos, “de un verdadero aporte a la historia de la disciplina arqueológica, de la garantía de una investigación meticulosa e inclusive de un texto caracterizado por una cuidada prosa”.

 

Leonardo López Luján, titular del PTM, afirmó que el título del volumen también se vincula con los trabajos de exploración en el Templo Mayor hace cuatro décadas, cuando los especialistas se dieron cuenta que muchas de las ofrendas del recinto sagrado mostraban fechas de elaboración mucho más antiguas que la propia ciudad-isla, o bien rasgos que detallaban su pertenencia a culturas ajenas a la mexica, como la tolteca o la teotihuacana.

 

“Los mexicas, lo sabemos por evidencias arqueológicas y bibliográficas, acudían a ciudades que en su tiempo estaban ya abandonadas, como Tula o Tenochtitlan, para legitimar su pasado mítico. Recorrían esas ruinas, practicaban ceremonias en ellas e incluso hacían excavaciones para recuperar contextos mortuorios y ofrendas que luego llevaban de vuelta a su propia ciudad”, detalló López Luján.

 

El arqueólogo concluyó que la principal lección de esta ‘arqueología inicial’ practicada en México desde la época prehispánica, deja una gran lección para los habitantes del siglo XXI, “porque nos muestra que no somos excepcionales al interesarnos en nuestro pasado, sino que la búsqueda de una raíz cultural es un rasgo universal. Todos los pueblos del planeta han estado y deben seguir ahora interesados en conocer sus raíces, en saber de su pasado”.

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Atención a medios de comunicación

 

  Arturo Méndez

 

Suli Kairos Huerta Figueroa
Directora de Medios de Comunicación

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